El rocío es azul porque te nombra

Es el otoño luz en la mañana

de la mirada azul de tu sonrisa,

la noche larimar

si tu palabra besa

y abriga al desencanto

y constela el cielo del abrazo.

Todo es azul,

y todo crece si el azul lo nombra.

Es azul el invierno

y la nieve es azul cuando blanquea,

y el manantial que brota zarco

y la lluvia turquesa

si tu pupila llora,

la noche cuarzo claro si la luna

en tu mirar sonríe.

Y tus pasos azulan el camino

cuando viajar te acerca a otras culturas

y el abrazo se vuelve azul al beso.

La prímula zafiro porque nace

en la memoria frágil de lo eterno.

El rocío es azul porque te nombra.

Antonio Pastor Gaitero

 

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Es nuestro tiempo un tren de cercanías

Es nuestro tiempo un tren de cercanías

y en su trayecto el pasado acerca,

guardamos las maletas que no hicimos

en espera de un acto fragmentado,

y el tiempo nos recuerda que es olvido.

 

El tiempo pasa y nos señala piedras,

heridas por tropiezos de los torpes

que escriben con errores su derrumbe.

¡Dejad la piedra en paz y en su descanso!

Grita el camino vista la torpeza,

pero la piedra espera otro tropiezo,

y todo se repite y todo llega

como si fuera un eco ineludible.

Es el pasado un tren que nunca alcanza

esa estación que su presente espera,

pero al recuerdo acude sigiloso,

al beso y al dolor de los andenes.

Antonio Pastor Gaitero

Del libro “Con nombre propio”

foto vias del tren octubre2016

 

Es mi Madrí, es mi Madrí

Es una casa abierta donde enseña

la luz el sol, su aurora en tu ventana,

quiere salir la luna en la mañana

y la noche en tu mar contigo sueña.

 

Es una casa abierta donde viven

de otros lugares pibes y mamusas,

se visten con mantones  y parpusas

y en los baretos cantan y conviven.

 

Una casa con patio de verbena

donde brilla la luna en sus rincones,

y cantará la noche tus canciones,

te sacará a bailar si tienes pena.

 

Es mi Madrí, Madrí, es mi Madrí.

 

Es el Madrí que quiero el que relato

chulapo soy, un litri presumido,

no me como un colín porque se ha ido,

madriles llámame, llámame gato.

 

Escalo hasta la altura de tu boca

y te beso los labios y repito,

tú me besas y en besos me derrito

al fuego que en mis labios desemboca.

 

En mi Madrí, Madrí, en mi Madrí.

Poema canción de libro ” El musical acento de tu nombre”

Publicado por Lastura Ediciones

Cuatro gatos mayo 2o18-2

 

Soliloquio contigo

 

Hoy levanto mi pluma porque quiero

dibujar en tu voz nuevas palabras

que reflejen el eco del silencio

en la bóveda azul de la memoria

tu presencia de abrazo sosegada.

 

Allí en donde estés tu voz espero

para hablar de la mar y de la encina,

del origen del aire y la distancia,

de la existente vida y su conjunto,

de todos los planetas y sus formas,

para hablar por hablar, para escucharte,

y responder con canto tu regreso.

 

Porque llueve en mi pecho la mañana,

te espera en el cobijo de la aurora,

abierto  de rocío y hierbabuena,

y el corazón hendido te suplica

¡Acércate!, Yo sé que no te has ido.

 

Porque tengo sequía de tus manos

te abrazo ahora que mi pluma cita

en este escrito de vida tolerada

tu nombre en el abrazo que propongo.

 

Llámame zarco, ya que paciente espero

como la mar los vientos encendidos

para acercar mis brazos a la orilla

de tu serena voz amanecida,

para esperar paciente la calma que propones,

para jugar al mus de compañeros,

y recorrer de tapas nuestros bares.

 

Digo tu nombre, y sabes que te escribo,

en este mar azul donde te espera

un cielo de satén y de cretonas.

Antonio Pastor Gaitero

Al piano, el compositor Juan Barrios

 

Con un mantón bordado de claveles

En el concierto de La Fídula enero de 2019. Al piano Juan Barrios.

 

Con un mantón bordado de claveles

calquea la gata alegre en la Arganzuela,

levanta el almidón su falda y vuela

ese volante al bies por las Cibeles.

 

Me calzo la parpusa y los biseles,

cremallera, chitón, que el cheli jela,

con mirarme la gata me camela,

de litri voy, pincel entre pinceles.

 

Nos vamos de Cascorro a la Gran Vía,

cangelo da cuando te fija un beso,

si coge el dos, dibuja melodía.

 

La vida es la caricia de su boca,

me guinda la razón y lo confieso,

un lirio soy si su querer provoca.

Antonio Pastor Gaitero

 

 

antonio en la puerta de la fídula-2 (2)

 

 

 

 

Empiezo el año cantando

Volver a La Fídula es como estar en casa, como cantar en casa, como escribir en casa, y vuelvo el 18 de enero de 2019. Alzo mi copa repleta de canciones y poemas y me sumo en el abrazo para brindar por una vida en paz y tolerancia.

Con un mantón bordado de claveles

calquea la gata alegre en la Arganzuela,

levanta el almidón su falda y vuela

ese volante al bies por las Cibeles.

 

Me calzo la parpusa y los biseles,

cremallera, chitón, que el cheli jela,

con mirarme la gata me camela,

de litri voy, pincel entre pinceles.

 

Nos vamos de Cascorro a la Gran Vía,

cangelo da cuando te fija un beso,

si coge el dos, dibuja melodía.

 

La vida es la caricia de su boca,

me guinda la razón y lo confieso,

un lirio soy si su querer provoca.

Poema-canción del libro “El musical acento de tu nombre”

Portada del Libro El musical acento de tu nombre

 

 

 

 

 

El tiempo pasa

El tiempo pasa y es inevitable

cumpliendo así los ciclos de la vida,

mas viajar con el tiempo es lo importante,

sentir el aire fresco en la mañana

y la brisa de sal que el mar renace

y brindar por la vida y por un sueño

paralizando el tiempo en ese instante.

 

Al sentir amistad en tu sonrisa

le das valor al tiempo y me parece

que siento los minutos cuando laten

y el tiempo entre nosotros se entretiene.

 

No se le vence al tiempo con la urgencia,

sólo con la paciencia se le vence.

 

El tiempo pasa y es inevitable,

sentir cada segundo y su latido

y compartir tu tiempo es lo importante.

Antoñito el orejas-3

Caricatura de Miguel Martín Barragán

Mis deseos de paz, salud, poemas y canciones para este año de 2019

LA FÍDULA

Noctámbula La Fídula aparece,

acudo al verso y al cantar acudo,

eludo descansar, parar eludo,

si la noche por Huertas amanece.

 

Crece la noche cuando el sueño crece,

se despierta la vida y la saludo,

me escudo de la luz y me desnudo

si el cantautor su canto nos ofrece.

 

Como un abrazo amigo o un desconsuelo,

da el cantautor su pena o alborozo,

suena el arpegio y la noche es magia.

 

Si es pena, la razón se vuelve hielo,

si es alegría, su alegría rozo,

si es abrazo, el abrazo se contagia.

Antonio Pastor Gaitero

 

Las paredes de La FÍDULA  guardan los ecos de las voces, los acordes descansan en un escenario que espera la luz de los inicios y el sentimiento brota en el arpegio y el silencio.

 

Calendario 2018 de La Fídula

Detalle del calendario de “La Fídula” que pertenece al mes de marzo, en él se puede leer la letra de la canción de “Animales” , grupo que canta este tema en el disco que acompaña al calendario.

No dejéis de haceros con un ejemplar, es un buen regalo.

https://www.facebook.com/lafidula.espectaculos/

Nuestra web:   www.lafidula.es

 

Mentiste a tu verdad

Mentiste a tu verdad y a tu palabra,

mentiste a tu mentira repetida,

el desprecio que surcas en mi herida

sobre mi pecho sufrimiento labra.

 

Si logras por pasión que otro entreabra

tu pensamiento, que honradez te pida.

No hallará del amor la bienvenida

aunque de par en par tu verdad abra.

 

No me dolerás menos porque diga

siembras rencor, recogerás olvido,

no me dolerás menos por despecho.

 

Ni más me dolerás porque te siga

queriendo, duele más cuando te pido

llévate tus mentiras de mi pecho.

ANTONIO PASTOR GAITERO

 

Poema del libro “Sonetos de amor y otras ausencias” editado por Lastura EdicionesFOTO DE ANTONIO PASTOR GAITERO

Fotografía de Inés Poveda

A tus labios carmesíes

Este poema y canción cierra el libro “Sonetos de amor y otras ausencias” publicado en noviembre de 2013. Y en recuerdo de aquella publicación comparto con vosotros este poema de amor y de entrega, celebrando así la feliz acogida de este libro publicado por Lastura Ediciones.

A tus labios carmesíes

les faltan miel de mis labios,

a mis ojos tu mirada,

a tus caricias mis manos,

a tu cintura mi mundo,

a mi cuerpo tus abrazos,

a mi jardín tu jacinto,

a tu amapola mi nardo,

a mis sueños tu camino,

a tu sendero mis pasos,

a mi vida tu sonrisa

y a mis lágrimas tu canto,

a mis labios le hacen falta

la sed de amor de tus labios.

Antonio Pastor Gaitero

 

Membrillos

LLega el otoño y el membrillo llega, y llega la castaña , la nuez, la almendra, la avellana, la granada, la uva, y entre tantos y tantos frutos el membrillo elijo. Por su color de otoño y por su aroma y por el placer de cocinar su carne, elijo.

menbrillos 2018-2

Fotografía de Antonio Pastor Gaitero

Membrillos

Van Gogh pintó la forma y le dio brillo,

pintó la luz que su color refleja,

y en el cuadro dejó la moraleja

del otoño, del sol y del membrillo.

 

Es un cuento por sabio y por sencillo

que relata, el otoño y aconseja

que revive la vida, porque aleja

la idea de la muerte en su amarillo.

 

Don Antonio pintó en el sol del fruto,

frutos pintó esparcidos por el suelo

y abandonó su aroma y su atributo.

 

Yo, abrazo su interior y lo develo,

y recibo su aroma y lo disfruto,

y convierto ese fruto en caramelo.

Antonio Pastor Gaitero

 

¿Fiesta nacional?

Quisiera celebrar que fue un abrazo,

que llevaron semillas y pomada,

que dejaron la tierra cultivada,

que ofrecieron su pecho por regazo.

 

Semilla fue el fusil, el pecho un lazo,

la tierra fue una tierra saqueada,

a fuego fue una tierra conquistada.

Y muestro mi repulsa y mi rechazo

 

a esta fiesta de orgullo y de mentira

que oculta una vergüenza en nuestra historia.

Pido perdón, perdón en el recuerdo.

 

Tan sólo el que no lee apenas mira

y piensa que invadir es la victoria,

celebra la invasión y está de acuerdo.

Antonio Pastor Gaitero

Poema del libro “El musical acento de tu nombre”

Portada del Libro El musical acento de tu nombre

 

Surge del verso el cuerpo del poema

 

Presentación del libro el Musical acento de tu nombre- octubre 2018-12

Recuerdo gráfico de la presentación del libro en Canillejas en la fotografía de Pedro Ignacio Tofiño. Acompañado por Lidia López Miguel (Editora de Lastura Ediciones) y por el escritor Valentín Martín

Presentación del Musical acento de tu nombre-Octubre 2018Presentación del libro el Musical acento de tu nombre- octubre 2018-20

Presentación de Valentín Martín

A lo largo de la historia de la literatura la poesía ha pasado por
numerosas tendencias, o maneras de interpretarla, o sencillamente
modas.
La que más influyó, sin duda, fue el Modernismo. Por el
Modernismo pasaron casi todos los grandes, aunque ninguno se
quedó para siempre. La belleza por la belleza no basta, hay que
añadirle más ingredientes (la poesía social suma el compromiso).
En el fondo se trata de buscarse a sí mismo en tantos ismos que ha
ido colonizando un espacio reservado sobre todo al sentimiento.
Antonio Pastor Gaitero ha esquivado todos los ismos de que
hablo. Todos los ismos menos uno: el de ser fiel a sí mismo como
poeta que desde las formas sencillas y clásicas se expande.
Se evita así pervertirse en algo tan intrincado que hay veces que
más de una lectura no basta para entender a algunos poetas que
viven en las metáforas, cuando las metáforas siempre son un
recurso y nunca un fin en sí mismas.
Si hay un poeta que no necesite escribir metafóricamente sino con
la tradición hermosa y profunda de los pardales, ese es Antonio
Pastor Gaitero.
Aquí está este libro, “El musical acento de tu nombre” para
demostrarlo.
Hay que leerlo. Hay que leerlo y tal vez sin darnos cuenta nos
veremos envueltos en la dulce seducción de lo popular, cercano y
comprensible.
Y eso no quiere decir que “El musical acento de tu nombre”
carezca de altura poética, sino todo lo contrario. Es un libro para
recordar. Esto sucede solamente cuando la lectura de un libro nos
deja un poso de buen sabor que perdura.
En “El musical acento de tu nombre” Antonio Pastor Gaitero
moldea la poesía con la sabiduría tradicional de la costumbre, no
tiene que recurrir a garabatos o geografías de liturgias exóticas,
porque todo lo que escribe forma parte de su mundo, de nuestro

mundo, del mismo mundo que es el mundo de todos, por eso
resulta tan reconocible.
En este libro – como en toda su poesía – Antonio Pastor Gaitero
cultiva una lírica amplia, variada, y cuantiosa que da vueltas en
torno al poeta con una emoción sostenida siempre y con una
oferta de retales carísimos, pero que él regala con una
espontaneidad expresiva de tal calibre que nos parece estar escrita
para cada uno de nosotros.
Madrid está presente, claro. Porque Madrid es una ciudad tan
hembra que en las manos de orfebre de Antonio Pastor Gaitero
siempre es nuestro Madrid.
Y así va sucediendo con todos los poemas que nos tocan como si
llamasen cada uno a nuestra puerta. Es el milagro de la
universalidad poética de Antonio Pastor Gaitero, que al elevar lo
cotidiano hasta la altura de una extrema sensibilidad, hacia una
pureza en el lenguaje, desmorona distancias y seca océanos entre
el lector y el libro
Yo me atrevería a decir que entre nosotros y él porque de tanto
leerlo se establece una vereíta que no cría yerba.
Culpa suya, hay que cargar este vínculo en el haber de Antonio
Pastor Gaitero.
Porque no hay que engañarse, esto está al alcance de muy pocos
poetas, sencillamente porque no resulta fácil fecundar
complicidades.
Se necesita mucho talento y un gran dominio del oficio para
diseñar un camino intelectual por el que transitan felices y a gusto
todos los aires de todas las gentes, sea cual sea su estado
sentimental.
Detrás de “El musical acento de tu nombre” hay un gran poeta
que nos deja en el libro tanta poesía cabalgando un rítmico
lenguaje que es una alegría itinerante caminando ya hacia las
plazas, las calles y los suburbios.

Y como una de las reglas para presentar un poemario es no añadir
más poesía a la que el propio poeta ha puesto en el libro, me
aguanto la berrea y les remito a “El musical acento de tu nombre”
y a Antonio Pastor Gaitero que están llamando ya con las
urgencias de las buenas noticias. Si ustedes no responden, sepan
que se van a condenar, porque se pierden algo goloso y grande.

Valentín Martín

 

Poema del libro “El musical acento de tu nombre”

 

Surge del verso el cuerpo del poema

y brota el corazón de lo que escribo

y escribiré poemas sin descanso.

La sílaba, el acento es el emblema,

la palabra y el ritmo que recibo

son tierra, luna, mar y mi remanso.

 

Separar hojarasca es lo que quiero,

de la palabra y de la poesía,

para hacer de este oficio mi artilugio.

Espero ser del verso jardinero

del árbol que del verso es elegía,

que sombra y fruto da siendo refugio.

 

Recoger de los ecos  en la suma

de los versos el canto que acentúa,

es la labor que quiero en mi balanza.

Marinero de sal, viento y espuma,

de un mar que en calma vida perpetúa

y estrofa a estrofa la canción alcanza.

 

Presentación del libro el Musical acento de tu nombre- octubre 2018-17

 

A Inés Poveda

La fotografía es la forma que elige mi interior para expresarse.  Inés Poveda

 

A Inés Poveda

Sorolla de la luz, Rembrandt de sombra,

¿Qué instantes en tus ojos se reflejan

si a pinceles de artistas se asemejan

los cuadros que en la luz tu nombre nombra?

 

Inés Poveda. En un rincón, renombra

tu firma los instantes que aconsejan

que en vida de tus ojos se despejan

en gestos la emoción que nos asombra.

 

En su quietud eterna, la paciencia

es un espejo que verdad derrama,

queda fijo el instante y su sentencia.

 

Hay que añadir al arte que te llama

tu pública sonrisa y tu presencia

en un abrazo que al amor reclama.

Antonio Pastor Gaitero

Antonio en Galileo Galilei

Fotografía de Inés Poveda

Concierto en el Llagar, en Canillejas

La pelota ahuevada

En el barrio jugábamos al fútbol en la plaza del cine (la plaza del cine y la plaza de la iglesia eran las únicas que estaban asfaltadas). Fernando era el más alto y era también el único niño que tenía pelota, y él decía quien jugaba con ella y quien se quedaba sin jugar. Mi amigo “Rafaelito” era muy delgado y casi nunca contaban él, mi amiga Carmencita era muy guapa y valiente y era la primera que elegía Fernando para su equipo, yo era el portero, porque me tiraba al suelo aunque fuera de piedra y lo paraba casi todo. Fernando que era el mayor tenía diez años. Bajaba después de merendar y decidía a pies con Hilarita, que era la mayor de las chicas, quien elegía cada uno para su equipo.

A mí casi siempre me elegían de los primeros. Esa tarde nadie quiso elegir a mi amigo Rafaelito y mi amiga Carmencita dijo que si él no jugaba, ella tampoco. Me puse al lado de Carmencita y dije que yo tampoco jugaba, entonces a Fernando le dio por reír y dijo qué tontos, pues vale os quedáis sin jugar.

Nos fuimos al callejón del barro a jugar al “gua” (a las canicas) y se vino con nosotros Teresa que era muy alta, Pablo que jugaba muy bien al fútbol y mi hermana Carmina.

Rafaelito, Matilde, Carmencita y mi hermana Carmina, al poco se fueron a merendar y nos quedamos Pablo y yo jugando a las canicas. Hicimos una raya en la tierra para salir, primero teníamos que meter la bola en el agujero y luego golpear con nuestra bola la canica del contrario y seguidamente volver a meter la bola en el “gua”, así ganábamos una bola, Pablo tenía mucho tino, era el mejor, si yo alejaba la bola me daba y luego metía su bola en el “gua” aunque estuviera muy lejos, si por el contrario me acercaba al agujero, Pablo tiraba al “gua”, la metía y luego golpeaba la mía con precisión y otra vez me ganaba, se estaba haciendo de noche, apenas veíamos jugar y menos mal, porque ya no me quedaban bolas para seguir jugando, me arruchó, hasta mi bola preferida que era de cristal azul.

Llegó el día de mi cumpleaños y mi madre me llevo a una fábrica de pelotas de goma que había en el “Pitañal”,  que era un barrio que estaba arriba del nuestro. Teníamos que atravesar para llegar a él, la era y el melonar, donde a veces íbamos a “coger” melones.

Me compro una pelota de goma que se la vendieron muy barata porque salió defectuosa, tenía un huevo. A mí no me gustó y lloré mucho. Mi madre me dijo, no te enfades y alégrate, tienes una pelota para jugar.

Yo no quería sacar mi pelota a la calle, me daba vergüenza y la escondí debajo de la cama.

Mi hermana Carmina se lo dijo a mi amiga Carmencita y las dos me convencieron para jugar en la plaza.

Fernando y todos los demás se rieron de mi pelota, que cuando botaba no sabíamos qué dirección iba a tomar y nos obligaba a correr detrás de ella cuando el huevo tocaba la calzada. Carmencita se reía como nunca y Rafaelito que era por cierto del Atlético de Madrid corría como un loco tras ella riéndose también. Para no correr tanto, dijimos que mejor nos la pasábamos de mano en mano haciendo un corro, pero cuando se nos caía, otra vez, todos corriendo detrás de la pelota, nos partíamos de risa.

Inventamos el rugby-fútbol, era súper divertido.

Fernando, Hilarita y todos los demás se acercaron  y nos dijeron que si podían jugar con nosotros. Carmencita y mi hermana Carmina les dijeron que si, pero Rafaelito será quién elija a pies con Matilde los componentes de los dos equipos. Rafaelito ganó a pies y me eligió a mí el primero.

Me fui corriendo a mi casa, ¡Mamá¡ ¡Mamá! ¡Abre! Salió mi madre asustada, le di un beso y me fui corriendo a la plaza.

Cuando llegué estaban todos jugando y riendo con mi pelota.

Cuento del libro” Adivinanzas, el libro olvidado y otros cuentos”

antoniopastor-palabras-cubiertas (2)

 

Besa la vida besos en tu boca

La tarde es un paseo que provoca

brindar y alzar la copa de cerveza,

sonreír a la vida si bosteza

y abrazar si la vida te convoca.

 

Besa la vida besos en tu boca,

todo empieza, el amor también empieza,

se adelanta el ayer en mi cabeza

y el presente se enfoca y desenfoca.

 

La noche llega y el misterio llega,

y la caricia de tu voz despierta

el minúsculo pulso del anhelo.

 

Juega la sinrazón y el beso juega,

la noche siempre es nueva y deja abierta

la huella de un volcán para el deshielo.

Antonio Pastor Gaitero

noche-y naturaleza

 

 

 

A Federico García Lorca

Tal como hoy, el 28 de agosto de 1936 fue asesinado Federico García Lorca

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A Federico García Lorca

Traigo el verde a la luz,  y recupero

el árbol verdecido en la montaña.

Se hizo noche la noche de una España

que al verde abandonó por el sendero.

 

La fría plata eterna por acero

cambio al sucio cristal que el llanto baña,

recuperar la luz que desempaña

la verdad, a esperar contigo, espero.

 

Estás en el acento y en el lazo

que forman la palabra y en los gritos

que sujetan mi verso a tu cadera.

 

Tu canto Federico es un abrazo,

ruiseñores al alba, y tus escritos,

la necesaria voz que el canto espera.

Antonio Pastor Gaitero

 

 

Calmar la sed

Con  la flor femenina se conserva

y un amargor provoca fresco el trago,

y en su líquido miel de sed naufrago

y otro vaso de sed mi sed reserva.

 

Se tuesta, se maltea el grano, observa,

yo admiro su color mientras indago

el ámbar, su sabor en el halago,

y en mí se queda fiel y se preserva.

 

Para brindar te elijo, elevo el vaso

y la espuma corona la alegría,

eres fiel compañera del parnaso.

 

Un solo vaso, es beso y es escaso,

tres o  cuatro son buena compañía,

si alguno más, lo acepto y me acompaso.

Cerveza

Chotis

Con un mantón bordado de claveles

calquea la gata alegre en la Arganzuela,

levanta el almidón su falda y vuela

ese volante al bies por las Cibeles.

 

Me calzo la parpusa y los biseles,

cremallera, chitón, que el cheli jela,

con mirarme la gata me camela,

de litri voy, pincel entre pinceles.

 

Nos vamos de Cascorro a la Gran Vía,

cangelo da cuando te fija un beso,

si coge el dos, dibuja melodía.

 

La vida es la caricia de su boca,

me guinda la razón y lo confieso,

un lirio soy si su querer provoca.

Poema del libro “El musical acento de tu nombre”

Cuatro gatos mayo 2018-3

En la feria del libro de Madrid

Mañana 6 de junio de 2018 estaré en la feria del libro de Madrid, en la caseta 195, presentando y firmando el libro “El musical acento de tu nombre” publicado por Lastura Ediciones. En él,  he querido llevar la sal y la palabra a la playa de tu pecho en un barco lleno de esperanza.

Quiero por necesario comprenderte,

no por darte razón, para escucharte,

para aprender de ti, y para hablarte

con la paciencia que al abrazo acierte.

 

Opinarás distinto de la suerte

y no por desigual he de juzgarte,

de religión, política, amor, arte,

de la vida, del sueño y de la muerte.

 

Tendrás otro color y otras culturas,

otro país que en nada nos separa,

para toda razón hay más lecturas.

 

Tan sólo le rechazo al que prepara

y mantiene el dolor en sus locuras,

sólo aclara rencor y daño aclara.

Antonio Pastor Gaitero (Poema del libro “El musical acento de tu nombre”)

Portada del Libro El musical acento de tu nombre

CARTEL de la feria del libro junio 2018