Mi gato y yo

Pellejito-4

Me siento solo y hablo con el gato,

él gira la cabeza,

sostiene en mí sus ojos,

me escucha, y  yo presiento que me piensa,

hay una paz que abraza en su mirada,

le digo sin hablar, ¡Qué bueno eres!

Él pide y no suplica,

me lleva a la cocina

quiere comer, se sienta al pie del plato,

come y bebe y me mira agradecido

y se va y se refugia entre las mantas,

es octubre y la casa ubica al norte,

tiene frío, no tiene pelo,

se llama Pellejito

y está conmigo siempre.

Antonio Pastor Gaitero

Poema del libro “Viaja el tiempo en un tren sin estaciones ”

 

 

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Membrillos

LLega el otoño y el membrillo llega, y llega la castaña , la nuez, la almendra, la avellana, la granada, la uva, y entre tantos y tantos frutos el membrillo elijo. Por su color de otoño y por su aroma y por el placer de cocinar su carne, elijo.

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Fotografía de Antonio Pastor Gaitero

Membrillos

Van Gogh pintó la forma y le dio brillo,

pintó la luz que su color refleja,

y en el cuadro dejó la moraleja

del otoño, del sol y del membrillo.

 

Es un cuento por sabio y por sencillo

que relata, el otoño y aconseja

que revive la vida, porque aleja

la idea de la muerte en su amarillo.

 

Don Antonio pintó en el sol del fruto,

frutos pintó esparcidos por el suelo

y abandonó su aroma y su atributo.

 

Yo, abrazo su interior y lo develo,

y recibo su aroma y lo disfruto,

y convierto ese fruto en caramelo.

Antonio Pastor Gaitero

 

¿Fiesta nacional?

Quisiera celebrar que fue un abrazo,

que llevaron semillas y pomada,

que dejaron la tierra cultivada,

que ofrecieron su pecho por regazo.

 

Semilla fue el fusil, el pecho un lazo,

la tierra fue una tierra saqueada,

a fuego fue una tierra conquistada.

Y muestro mi repulsa y mi rechazo

 

a esta fiesta de orgullo y de mentira

que oculta una vergüenza en nuestra historia.

Pido perdón, perdón en el recuerdo.

 

Tan sólo el que no lee apenas mira

y piensa que invadir es la victoria,

celebra la invasión y está de acuerdo.

Antonio Pastor Gaitero

Poema del libro “El musical acento de tu nombre”

Portada del Libro El musical acento de tu nombre

 

Surge del verso el cuerpo del poema

 

Presentación del libro el Musical acento de tu nombre- octubre 2018-12

Recuerdo gráfico de la presentación del libro en Canillejas en la fotografía de Pedro Ignacio Tofiño. Acompañado por Lidia López Miguel (Editora de Lastura Ediciones) y por el escritor Valentín Martín

Presentación del Musical acento de tu nombre-Octubre 2018Presentación del libro el Musical acento de tu nombre- octubre 2018-20

Presentación de Valentín Martín

A lo largo de la historia de la literatura la poesía ha pasado por
numerosas tendencias, o maneras de interpretarla, o sencillamente
modas.
La que más influyó, sin duda, fue el Modernismo. Por el
Modernismo pasaron casi todos los grandes, aunque ninguno se
quedó para siempre. La belleza por la belleza no basta, hay que
añadirle más ingredientes (la poesía social suma el compromiso).
En el fondo se trata de buscarse a sí mismo en tantos ismos que ha
ido colonizando un espacio reservado sobre todo al sentimiento.
Antonio Pastor Gaitero ha esquivado todos los ismos de que
hablo. Todos los ismos menos uno: el de ser fiel a sí mismo como
poeta que desde las formas sencillas y clásicas se expande.
Se evita así pervertirse en algo tan intrincado que hay veces que
más de una lectura no basta para entender a algunos poetas que
viven en las metáforas, cuando las metáforas siempre son un
recurso y nunca un fin en sí mismas.
Si hay un poeta que no necesite escribir metafóricamente sino con
la tradición hermosa y profunda de los pardales, ese es Antonio
Pastor Gaitero.
Aquí está este libro, “El musical acento de tu nombre” para
demostrarlo.
Hay que leerlo. Hay que leerlo y tal vez sin darnos cuenta nos
veremos envueltos en la dulce seducción de lo popular, cercano y
comprensible.
Y eso no quiere decir que “El musical acento de tu nombre”
carezca de altura poética, sino todo lo contrario. Es un libro para
recordar. Esto sucede solamente cuando la lectura de un libro nos
deja un poso de buen sabor que perdura.
En “El musical acento de tu nombre” Antonio Pastor Gaitero
moldea la poesía con la sabiduría tradicional de la costumbre, no
tiene que recurrir a garabatos o geografías de liturgias exóticas,
porque todo lo que escribe forma parte de su mundo, de nuestro

mundo, del mismo mundo que es el mundo de todos, por eso
resulta tan reconocible.
En este libro – como en toda su poesía – Antonio Pastor Gaitero
cultiva una lírica amplia, variada, y cuantiosa que da vueltas en
torno al poeta con una emoción sostenida siempre y con una
oferta de retales carísimos, pero que él regala con una
espontaneidad expresiva de tal calibre que nos parece estar escrita
para cada uno de nosotros.
Madrid está presente, claro. Porque Madrid es una ciudad tan
hembra que en las manos de orfebre de Antonio Pastor Gaitero
siempre es nuestro Madrid.
Y así va sucediendo con todos los poemas que nos tocan como si
llamasen cada uno a nuestra puerta. Es el milagro de la
universalidad poética de Antonio Pastor Gaitero, que al elevar lo
cotidiano hasta la altura de una extrema sensibilidad, hacia una
pureza en el lenguaje, desmorona distancias y seca océanos entre
el lector y el libro
Yo me atrevería a decir que entre nosotros y él porque de tanto
leerlo se establece una vereíta que no cría yerba.
Culpa suya, hay que cargar este vínculo en el haber de Antonio
Pastor Gaitero.
Porque no hay que engañarse, esto está al alcance de muy pocos
poetas, sencillamente porque no resulta fácil fecundar
complicidades.
Se necesita mucho talento y un gran dominio del oficio para
diseñar un camino intelectual por el que transitan felices y a gusto
todos los aires de todas las gentes, sea cual sea su estado
sentimental.
Detrás de “El musical acento de tu nombre” hay un gran poeta
que nos deja en el libro tanta poesía cabalgando un rítmico
lenguaje que es una alegría itinerante caminando ya hacia las
plazas, las calles y los suburbios.

Y como una de las reglas para presentar un poemario es no añadir
más poesía a la que el propio poeta ha puesto en el libro, me
aguanto la berrea y les remito a “El musical acento de tu nombre”
y a Antonio Pastor Gaitero que están llamando ya con las
urgencias de las buenas noticias. Si ustedes no responden, sepan
que se van a condenar, porque se pierden algo goloso y grande.

Valentín Martín

 

Poema del libro “El musical acento de tu nombre”

 

Surge del verso el cuerpo del poema

y brota el corazón de lo que escribo

y escribiré poemas sin descanso.

La sílaba, el acento es el emblema,

la palabra y el ritmo que recibo

son tierra, luna, mar y mi remanso.

 

Separar hojarasca es lo que quiero,

de la palabra y de la poesía,

para hacer de este oficio mi artilugio.

Espero ser del verso jardinero

del árbol que del verso es elegía,

que sombra y fruto da siendo refugio.

 

Recoger de los ecos  en la suma

de los versos el canto que acentúa,

es la labor que quiero en mi balanza.

Marinero de sal, viento y espuma,

de un mar que en calma vida perpetúa

y estrofa a estrofa la canción alcanza.

 

Presentación del libro el Musical acento de tu nombre- octubre 2018-17

 

Concierto en el Llagar, en Canillejas

La pelota ahuevada

En el barrio jugábamos al fútbol en la plaza del cine (la plaza del cine y la plaza de la iglesia eran las únicas que estaban asfaltadas). Fernando era el más alto y era también el único niño que tenía pelota, y él decía quien jugaba con ella y quien se quedaba sin jugar. Mi amigo “Rafaelito” era muy delgado y casi nunca contaban él, mi amiga Carmencita era muy guapa y valiente y era la primera que elegía Fernando para su equipo, yo era el portero, porque me tiraba al suelo aunque fuera de piedra y lo paraba casi todo. Fernando que era el mayor tenía diez años. Bajaba después de merendar y decidía a pies con Hilarita, que era la mayor de las chicas, quien elegía cada uno para su equipo.

A mí casi siempre me elegían de los primeros. Esa tarde nadie quiso elegir a mi amigo Rafaelito y mi amiga Carmencita dijo que si él no jugaba, ella tampoco. Me puse al lado de Carmencita y dije que yo tampoco jugaba, entonces a Fernando le dio por reír y dijo qué tontos, pues vale os quedáis sin jugar.

Nos fuimos al callejón del barro a jugar al “gua” (a las canicas) y se vino con nosotros Teresa que era muy alta, Pablo que jugaba muy bien al fútbol y mi hermana Carmina.

Rafaelito, Matilde, Carmencita y mi hermana Carmina, al poco se fueron a merendar y nos quedamos Pablo y yo jugando a las canicas. Hicimos una raya en la tierra para salir, primero teníamos que meter la bola en el agujero y luego golpear con nuestra bola la canica del contrario y seguidamente volver a meter la bola en el “gua”, así ganábamos una bola, Pablo tenía mucho tino, era el mejor, si yo alejaba la bola me daba y luego metía su bola en el “gua” aunque estuviera muy lejos, si por el contrario me acercaba al agujero, Pablo tiraba al “gua”, la metía y luego golpeaba la mía con precisión y otra vez me ganaba, se estaba haciendo de noche, apenas veíamos jugar y menos mal, porque ya no me quedaban bolas para seguir jugando, me arruchó, hasta mi bola preferida que era de cristal azul.

Llegó el día de mi cumpleaños y mi madre me llevo a una fábrica de pelotas de goma que había en el “Pitañal”,  que era un barrio que estaba arriba del nuestro. Teníamos que atravesar para llegar a él, la era y el melonar, donde a veces íbamos a “coger” melones.

Me compro una pelota de goma que se la vendieron muy barata porque salió defectuosa, tenía un huevo. A mí no me gustó y lloré mucho. Mi madre me dijo, no te enfades y alégrate, tienes una pelota para jugar.

Yo no quería sacar mi pelota a la calle, me daba vergüenza y la escondí debajo de la cama.

Mi hermana Carmina se lo dijo a mi amiga Carmencita y las dos me convencieron para jugar en la plaza.

Fernando y todos los demás se rieron de mi pelota, que cuando botaba no sabíamos qué dirección iba a tomar y nos obligaba a correr detrás de ella cuando el huevo tocaba la calzada. Carmencita se reía como nunca y Rafaelito que era por cierto del Atlético de Madrid corría como un loco tras ella riéndose también. Para no correr tanto, dijimos que mejor nos la pasábamos de mano en mano haciendo un corro, pero cuando se nos caía, otra vez, todos corriendo detrás de la pelota, nos partíamos de risa.

Inventamos el rugby-fútbol, era súper divertido.

Fernando, Hilarita y todos los demás se acercaron  y nos dijeron que si podían jugar con nosotros. Carmencita y mi hermana Carmina les dijeron que si, pero Rafaelito será quién elija a pies con Matilde los componentes de los dos equipos. Rafaelito ganó a pies y me eligió a mí el primero.

Me fui corriendo a mi casa, ¡Mamá¡ ¡Mamá! ¡Abre! Salió mi madre asustada, le di un beso y me fui corriendo a la plaza.

Cuando llegué estaban todos jugando y riendo con mi pelota.

Cuento del libro” Adivinanzas, el libro olvidado y otros cuentos”

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A Víctor Chamorro

A Víctor Chamorro

¿Qué serena actitud razón serena?

¿Qué silencios tus ecos comunican?

Atención e interés se multiplican

y la palabra se desencadena.

 

Yo te escucho en tus libros y se ordena

la voz y la enseñanza, porque indican

los pasos de la historia, y edifican

dignidad y razón, y en mi alacena

 

aseguro tu escrito y tu presencia,

mientras seguimos en la voz constantes

cultivo tu palabra en la paciencia.

 

Has dejado en mi vida tus instantes.

Por recibir de tu saber docencia

dejo abierto mi pecho y sus estantes.

Antonio Pastor Gaitero

 

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Fotografía a Víctor Chamorro de Antonio Pastor Gaitero

Besa la vida besos en tu boca

La tarde es un paseo que provoca

brindar y alzar la copa de cerveza,

sonreír a la vida si bosteza

y abrazar si la vida te convoca.

 

Besa la vida besos en tu boca,

todo empieza, el amor también empieza,

se adelanta el ayer en mi cabeza

y el presente se enfoca y desenfoca.

 

La noche llega y el misterio llega,

y la caricia de tu voz despierta

el minúsculo pulso del anhelo.

 

Juega la sinrazón y el beso juega,

la noche siempre es nueva y deja abierta

la huella de un volcán para el deshielo.

Antonio Pastor Gaitero

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A Federico García Lorca

Tal como hoy, el 28 de agosto de 1936 fue asesinado Federico García Lorca

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A Federico García Lorca

Traigo el verde a la luz,  y recupero

el árbol verdecido en la montaña.

Se hizo noche la noche de una España

que al verde abandonó por el sendero.

 

La fría plata eterna por acero

cambio al sucio cristal que el llanto baña,

recuperar la luz que desempaña

la verdad, a esperar contigo, espero.

 

Estás en el acento y en el lazo

que forman la palabra y en los gritos

que sujetan mi verso a tu cadera.

 

Tu canto Federico es un abrazo,

ruiseñores al alba, y tus escritos,

la necesaria voz que el canto espera.

Antonio Pastor Gaitero

 

 

Brotan de tus raíces mis acentos

Finalizaba el año 2013, reuní unos poemas y presenté el proyecto a una joven editorial  que apostaba por una linea de calidad que diera a su sello un prestigio de seriedad y cultura, ese libro hoy en la cuarta edición y prácticamente agotada es  “Sonetos de amor y otra ausencias”, la editorial, Lastura Ediciones

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Diseño de cartel Brandan Image

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Fotografía de portada de Rocío Pastor Eugenio. WOMANWORD

Calmar la sed

Con  la flor femenina se conserva

y un amargor provoca fresco el trago,

y en su líquido miel de sed naufrago

y otro vaso de sed mi sed reserva.

 

Se tuesta, se maltea el grano, observa,

yo admiro su color mientras indago

el ámbar, su sabor en el halago,

y en mí se queda fiel y se preserva.

 

Para brindar te elijo, elevo el vaso

y la espuma corona la alegría,

eres fiel compañera del parnaso.

 

Un solo vaso, es beso y es escaso,

tres o  cuatro son buena compañía,

si alguno más, lo acepto y me acompaso.

Cerveza

Chotis

Con un mantón bordado de claveles

calquea la gata alegre en la Arganzuela,

levanta el almidón su falda y vuela

ese volante al bies por las Cibeles.

 

Me calzo la parpusa y los biseles,

cremallera, chitón, que el cheli jela,

con mirarme la gata me camela,

de litri voy, pincel entre pinceles.

 

Nos vamos de Cascorro a la Gran Vía,

cangelo da cuando te fija un beso,

si coge el dos, dibuja melodía.

 

La vida es la caricia de su boca,

me guinda la razón y lo confieso,

un lirio soy si su querer provoca.

Poema del libro “El musical acento de tu nombre”

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Presentación de Antonio Pastor Gaitero por Valentín Martín en Santa Inés

Hay poetas que hacen crecer su poema al leerlo. Y hay poetas que a la vez de leer muy bien su propia poesía o la de otros,  la cantan, con lo cual la suma de las tres cosas es una apología de los sentidos.

Es el caso de  Antonio Pastor Gaitero, maestro de las tres dimensiones de un mismo sentimiento.

Mientras canta Antonio, mimando la guitarra como si fuese una novia, a la gente  el corazón le hace  una jugarreta muy extraña: se acuerda  del vigoroso desmayo de los cantautores argentinos que se fueron marchando llevándose el nombre de Atahualpa, Cafrune, Cabral y otros así.

No se puede ser cantautor si el que canta y hace magia con la guitarra no es un depredador de la creación musical y literaria. Y Antonio Pastor Gaitero no solamente lo es, sino que lo es a su manera tan hermosa. Porque cuanto rasguea su guitarra y deja que vuele la sonoridad de su voz, nos transporta a la mejor tradición de los de grandes de antes y de siempre.

Para escuchar la personalísima profundidad de Antonio Pastor Gaitero hay que dejar los oídos limpios de sospechas, azuzar el silencio absoluto, y luego dejarse llevar por lo que canta y por lo que dice.

Antonio Pastor Gaitero es un magnífico poeta, canta con un intimismo que ensimisma, le gusta la magia y el ingenio de la charladuría, domina el escenario como los mejores juglares.

Antonio Pastor Gaitero es serratiano, tierno, sarcástico, hondo, epigramático, nostálgico, alegre, parlanchín, silencioso y hasta se permite el lujo de mentirse a sí  mismo sonriendo a su sombra.SANTA INÉS 4

Antonio Pastor Gaitero pasa esta tarde de junio por Santa Inés y nos deja un incendio tranquilo.

 

En la feria del libro de Madrid

Mañana 6 de junio de 2018 estaré en la feria del libro de Madrid, en la caseta 195, presentando y firmando el libro “El musical acento de tu nombre” publicado por Lastura Ediciones. En él,  he querido llevar la sal y la palabra a la playa de tu pecho en un barco lleno de esperanza.

Quiero por necesario comprenderte,

no por darte razón, para escucharte,

para aprender de ti, y para hablarte

con la paciencia que al abrazo acierte.

 

Opinarás distinto de la suerte

y no por desigual he de juzgarte,

de religión, política, amor, arte,

de la vida, del sueño y de la muerte.

 

Tendrás otro color y otras culturas,

otro país que en nada nos separa,

para toda razón hay más lecturas.

 

Tan sólo le rechazo al que prepara

y mantiene el dolor en sus locuras,

sólo aclara rencor y daño aclara.

Antonio Pastor Gaitero (Poema del libro “El musical acento de tu nombre”)

Portada del Libro El musical acento de tu nombre

CARTEL de la feria del libro junio 2018

Un poemario cabal, por Valentín Martín

UN POEMARIO CABAL

Atención: Antonio Pastor Gaitero ha exterminado la retórica.
Esto se lee a la puerta donde viven los versos con el musical acento de su nombre. Esto se respira en el salón de los vientos que respiran sus páginas. Esto se lee en la alcoba que cobija a los vocablos más tiernos.
Porque este es un poemario de la libertad, de los besos, de la inmigración, de Madrí, de Madrí, de Madrí. De aquello que de vivirlo tanto, casi se pronuncia solo.
Pero sobre todo es un poemario donde los poetas, aprendices o doctorados, al leerlo ya saben que la poesía es más que la rima, bastante más que la métrica, mucho más que el ritmo. Que en él hay un seguro de vida, un contrato con el sentimiento, una pareja de hecho con los dulces vilanos, una herencia de los años 60 donde la poesía sedujo a un muchacho, una luz natural que alimenta al hombre que al día de hoy vivió tantos árboles.
Antonio Pastor Gaitero lleva siempre algo encendido en los dedos. Yo lo he visto. Y al verlo he escuchado que escribe futuros inacabados, cautividades de embelesos en un beso, el silencio de las dunas en la cama vacía del recuerdo, gritos de nombres que renombra en un verso, los errores, los caminos, los propósitos, los inviernos. Y el desierto.
Para cantar libremente este cántico hay que haber vivido antes mucho.
Y Antonio Pastor Gaitero sobrevivió a las prohibiciones compañeras de sus dos lenguajes, vive puro la fidelidad precisa de sus antaños, nombra a los objetos impenetrables con la sensualidad de la naturaleza más sensible, interroga a los misterios que ya sabe, suya es la sencilla poligamia con las pasiones. Nos vence.
Porque todo lo que escribe existe.
Nunca vi los baúles de Antonio. Pero estoy convencido de que están llenos de campanas, de rayos, de cortejos. Y que no hallaré en ellos el frío de un solo adiós que no sea un hasta luego.
“El musical acento de tu nombre” es un manojo de expresiones literarias muy cercanas al lector, como lo fue siempre la poesía tradicional. O eso me parece a mí, que lo leo como vivo con el regocijo quieto de la pequeña sucesión de los días.
No estoy diciendo que estemos ante un libro domesticado, hasta ahí podíamos llegar. Lo que atisbo es que este poemario tan consonante con la poesía popular (la poesía popular puede ser la más culta también), metida en la misma entraña de la lengua, está sosteniendo lo que aún queda vivo. No hay en él una sola moda escrita para dar gusto. Aquí no encontrarás una muchachita transformada en arrabal, con el pie agrio y hermana de las húmedas piedras.
La condición humana de Antonio Pastor Gaitero pone de manifiesto que esta poesía queda también cerca del lector o del oyente con la sencillez y la espontaneidad de la expresión. Y estas no se logran de una manera inconsciente sino a través de una poética al alcance de muy pocos, pero que aparece siempre en la larga carrera de Antonio.
En “El musical acento de tu nombre” no hay un solo gramo de poesía circunstancial sino la inspiración renovada en el hecho cotidiano, en la vida.
Y de ahí parte Antonio Pastor Gaitero hacia una poesía cultivada, yo creo que preocupado por individualizar cada poema, con la argamasa de una materia poética amplia, variada y cuantiosa en un temario que gira sobre sí mismo como una emoción sostenida en un canto siempre en movimiento.
En este libro tampoco se encuentran vaivenes o desmoronamientos, sino la secular prolongación del lenguaje, temas y técnicas que siempre han caminado faenas sencillas, ya sean oceánicas familiares o surcos en las montañas amigas.
A Antonio Pastor Gaitero hay que reconocerle muchas cosas. Entre otras, que jamás trastoca el lenguaje en una sucesión de metáforas entrelazadas. Su poesía -la de este libro también- tiene un lugar destacado por la extrema sensibilidad, la pureza de las palabras, el ritmo y la musicalidad.
Tiene el poemario una construcción intelectual bien diseñada, que se corresponde con una concepción, tan apacible como impetuosa, de la vida sentimental.
Parece que en “El musical acento de tu nombre” no hay una alegría alborozada, pero está, aunque el propio autor no lo vea. Es lo que tiene ser un buen poeta: que entra en la poesía como Pedro por su casa.
Y esa alegría nos la trae el aire del libro a los ojos de los obreros.

Valentín Martín

Portada del Libro El musical acento de tu nombre

De feria en feria

Llevaré mi barco de palabras de feria en feria para nombrarte, para cantar contigo a la sal de las orillas que duermen en la arena, y a la arena que espera al mar.

feria del libro de Madrid 2018

A calma suena el nombre que declaro

suena a descanso, y a sonrisa suena,

hallarla en uno mismo te serena,

fuerza recibes frente al desamparo.

 

Ahuyenta del rencor la envidia, faro,

fanal de luz que a tu silencio llena,

de paz la paz que a tu rencor refrena,

con la quietud del mar, yo te comparo.

 

Paz es el nombre que describe auroras,

paz interior y paz canto y persigo,

para todos la paz y la decencia.

 

Si paz defiendes, libertad valoras,

armonía es su voz, no me desdigo,

su equilibrio y razón tiene por ciencia.

 

 

El pulso de la especie

A Laura Pastor Eugenio

Es verde el mar, es verde si lo miro

a través de tus ojos,

y  verde el cielo y verde la esperanza.

Verde madera tu mirada verde

y tus ojos de estrellas consteladas

serán campos de arroz en la albufera

de mi pecho,  vivencia  y alimento.

 

El trigo crece verde hacia la espiga,

y la semilla brota y enriquece

el campo y sus confines siderales,

y sucede la vida y sus misterios,

y el origen del fruto multiplica

la razón de vivir en armonía,

la razón de la savia  desatada,

el pulso de la especie.

 

El tiempo suma y pasa, es insensible

al ciclo natural que nos persigue,

siendo incesante el paso de los años,

pero sabemos que el instante es nuestro

y nada puede acelerar un beso

si el abrazo destella en tus pupilas.

LAURA 2018- CHUPETE

Laura tiene el acento suspendido,

entre vocales  une la palabra

y vuela victorioso en la mañana

el verdecido gesto de su nombre

a sus ojos de vida llena y nítida.

 

El tiempo ni es pasado ni es olvido

El tiempo ni es pasado ni es olvido

cuando el beso se queda en la memoria,

no tengo a tu recuerdo escapatoria,

ni tengo este suplicio merecido.

 

Me vine solo, con tu adiós vencido,

un carrusel tu voz, y yo la noria

que gira tras de ti, en obligatoria

caricia, inaccesible, sin sentido.

 

Eres mi viento, mi timón, mi vela,

la cuna de los sueños donde habito,

surca mi barca sobre el mar tu estela.

 

No te quiero olvidar ni sueño evito

pues sólo tu recuerdo me consuela.

Dejo tu amor en mi silencio escrito.

barco

Diseño de Miguel Martín Barragán

Poema del libro “El musical acento de tu nombre”

Música de Antonio Pastor Gaitero

Antonomasia

La ciudad de la luz ejemplo diera

concediéndole a mayo luz de estío,

y un abril el clavel fue mi atavío,

Grândola mi canción, villa y morena.

 

Vuelve la luz, renace en primavera,

en el Foro resido y desconfío,

en esta piel de toro luz ansío,

pero vence la noche y desespera.

 

Un caballero triste de figura

contra un  molino o gigante enviste

y salva la verdad y la cordura.

 

A perder en la lucha se resiste

mi verso, la razón de mi locura

como un Hidalgo que a luchar insiste.

Antonio Pastor gaitero

Poema del libro “Figuras literarias y poemas”

 

 

Clavel rojo

Fotografía de Círculo  de Onix

El tiempo pasa y es inevitable

Antonio Pastor Gaitero

El tiempo pasa y es inevitable

cumpliendo así los ciclos de la vida,

mas viajar con el tiempo es lo importante,

sentir el aire fresco en la mañana

y la brisa de sal que el mar renace

y brindar por la vida y por un sueño

paralizando el tiempo en ese instante.

Al sentir amistad en tu sonrisa

le das valor al tiempo y me parece

que siento los minutos cuando laten

y el tiempo entre nosotros se entretiene.

No se le vence al tiempo con la urgencia,

sólo con la paciencia se le vence.

El tiempo pasa y es inevitable,

sentir cada segundo y su latido

y compartir tu tiempo es lo importante.

Poema del libro “La respuesta del espejo”

Once de abril

Quiso la luz que naciera en primavera. Sus manos se extendieron  como alas de mariposa para abrazar al mundo y sus constelaciones, abrió sus ojos y un azul claro inundó la vida y el mundo giró en sus circunferencias. Todo cambió en mí. Se llenaron mis pasos de inquietud y los caminos se multiplicaron, todos me llevaban a su sonrisa, acuné en mis brazos sus noches despiertas y la música nos acompaño noche tras noche, era un fijo a nuestra cita Franz Schubert con la sinfonía nº 8 “La incompleta”,  Vivaldi y sus cuatro estaciones, Ludwig Van Beethoven y sus  nueve sinfonías, Tschaikowsky  y su vals de las flores entre otros, Verdi y el coro de los esclavos del Nabucco,  la sinfonía del nuevo mundo de Anton Dvorak , Fragmentos del Príncipe Ígor de Borodin, la barcarola de los cuentos de Hoffman y muchos otros que poco a poco formaron nuestra colección musical. Quiso venir para actualizar los tiempos, Carlos Cano, y fue de repetidas veladas la presencia de Dire Straits y su Brothers in Arms, Chris de Burgh, Chris Rea, Ella Fitzgerald, Louis Armstrong  y muchos, muchos más nos acompañaron en noches de insomnio.

Hoy los escucho a todos en el recuerdo.

 

En nuestros brazos se acunaron melodías que nos acompañarán siempre.

 

Rocío de meses

Naces perla de la noche,

manto estrellas al alba,

transparencia cristalina

que da vida  a la mañana.

gotas de rocío-2

Rocío es un acorde en la obertura.
Su musical acento amanecido
es caricia, la voz que silenciosa
cubre de azul en flor de su pupila
perlas de luz, en luz adolescente.

Felicidades, Rocío Pastor Eugenio