Hoy canta en el compás de la espinela

Hoy canta en el compás de la espinela,

te llama en el  acento de tu nombre,

y el personal acento del pronombre

vuela sobre la mar y sobrevuela,

sigue surcando el mar, busca tu estela.

Quiere llegar al puerto de tus manos,

al refugio solar de los veranos,

al abrigo nocturno del abrazo.

Música, nombre, verso, en ese lazo

que en semillas trasladen los vilanos.

Antonio Pastor Gaitero. Portada del Libro El musical acento de tu nombre

Anuncios

Feria del libro de Madrid 2019

Décimas a la feria del libro de Madrid 2019-14 de junio

 

Nada mejor que el encuentro

que provoca la cultura,

el libro es la criatura,

si quieres el epicentro,

pero mejor me concentro,

ni critico ni reprocho,

el cinturón desabrocho

y en la caseta me encierro,

se entiende de Huerga y Fierro

cuando aparece el bizcocho.

 

Más que un bollo es un pastel

de un dorado reluciente,

se arremolina la gente,

no necesito mantel,

no te adelantes Miguel

habrá pastel para todos,

y si no de todos modos

he traído unas cerezas

para aliviar las tristezas,

para chuparnos los codos.

 

Es todo una algarabía

donde los amigos prestan

sus abrazos y presentan

sus libros y su alegría,

así se encamina el día,

pero la tarde acontece

y a mí tarde me parece

no hacer ninguna reseña,

la poesía es la dueña

que la rúbrica merece.

 

 

El orejas se presenta

en esta feria valiente,

para contar lo que siente

recién lo entrega la imprenta,

para contar cuentos, cuenta.

No hay nada mejor que el juego

y a los pasatiempos llego,

hay también adivinanzas

y en los cuentos enseñanzas

que en este libro os entrego.

Antonio Pastor Gaitero

 

En la feria deMadrid2019-3En la feria de Madrid 2019-5.jpg

En la feria de Madrid 2019-2En la feria de Madrid 2019

Antoñito el orejas

Antoñito el orejas- fotoAntoñito el orejas (primera parte)

Antoñito cuando nació pesó cuatro  kilos y medio, tenía el pelo moreno y unas cejas tan perfiladas y bonitas que su madre al nacer les dijo al médico y a las enfermeras que le atendían, a mi niño no me lo quita nadie, le reconocería siempre por sus cejas.  Es tan guapo.

Y una enfermera murmuró: y por las orejas también, madre mía con el niño, se parece a Dumbo…

Novedad en la Feria del Libro de Madrid 2019.

Adivinanzas donde la poesía tiene un valor añadido en la intención de llevarla a la infancia de todas las edades.

En los los pasatiempos la solución de las adivinanzas, y en los cuentos las peripecias de “Antoñito el orejas”, donde se refleja un tiempo de niñez donde el juego, el consejo y la enseñanza acompañan todas sus travesuras.

ADIVINANZA

En los veranos nace y se presenta

y su frescor ofrece enrojecida,

con un brillante verde va vestida,

pesa en su redondez más de la cuenta.

 

Tiene un agua fresquita que alimenta,

y se siente la sed tan atraída

que al rojo de su cuerpo deja herida

el cuchillo que al corte la frecuenta.

 

Poco riego y el agua toda ofrece,

generosa el dulzor entrega al día,

es fruta preferida y me parece

 

que si no la quisiera mentiría,

y cuando en el verano reaparece

su rojo corazón me da alegría.

Antoñito el orejas - Cartel de la feria de Madrid

A Emilio Rioja Juárez   Mañana del 18 de marzo de 2019

A Emilio Rioja Juárez   Mañana del 18 de marzo de 2019

Como un titán te alejas de mañana

luchaste contra todo el infortunio,

te arrancó de la vida el último suspiro,

el humo del cigarro permanece

y tú te alejas entre el sol de los cipreses

y nos dejas un paseo de sombras renacidas,

y un llanto inmarcesible en la distancia.

Te di la mano y acaricié tu mundo,

y un frío circular nos abrazo en silencio,

y te dije sonrisas y te sentí cercano,

y te quise como se quiere todo lo que admiras

porque somos latido y el sentimiento crece

en el sincero gesto del abrazo.

Estás entre nosotros permanente.

No pongo freno al llanto que me invade,

esta pena me empuja a recordar tu gesto generoso

y brindo por hallar en ti, la serena amistad que me ofreciste.

Antonio Pastor Gaitero

Santa Inés

Es nuestro tiempo un tren de cercanías

Es nuestro tiempo un tren de cercanías

y en su trayecto el pasado acerca,

guardamos las maletas que no hicimos

en espera de un acto fragmentado,

y el tiempo nos recuerda que es olvido.

 

El tiempo pasa y nos señala piedras,

heridas por tropiezos de los torpes

que escriben con errores su derrumbe.

¡Dejad la piedra en paz y en su descanso!

Grita el camino vista la torpeza,

pero la piedra espera otro tropiezo,

y todo se repite y todo llega

como si fuera un eco ineludible.

Es el pasado un tren que nunca alcanza

esa estación que su presente espera,

pero al recuerdo acude sigiloso,

al beso y al dolor de los andenes.

Antonio Pastor Gaitero

Del libro “Con nombre propio”

foto vias del tren octubre2016

 

Es mi Madrí, es mi Madrí

Es una casa abierta donde enseña

la luz el sol, su aurora en tu ventana,

quiere salir la luna en la mañana

y la noche en tu mar contigo sueña.

 

Es una casa abierta donde viven

de otros lugares pibes y mamusas,

se visten con mantones  y parpusas

y en los baretos cantan y conviven.

 

Una casa con patio de verbena

donde brilla la luna en sus rincones,

y cantará la noche tus canciones,

te sacará a bailar si tienes pena.

 

Es mi Madrí, Madrí, es mi Madrí.

 

Es el Madrí que quiero el que relato

chulapo soy, un litri presumido,

no me como un colín porque se ha ido,

madriles llámame, llámame gato.

 

Escalo hasta la altura de tu boca

y te beso los labios y repito,

tú me besas y en besos me derrito

al fuego que en mis labios desemboca.

 

En mi Madrí, Madrí, en mi Madrí.

Poema canción de libro ” El musical acento de tu nombre”

Publicado por Lastura Ediciones

Cuatro gatos mayo 2o18-2

 

Soliloquio contigo

 

Hoy levanto mi pluma porque quiero

dibujar en tu voz nuevas palabras

que reflejen el eco del silencio

en la bóveda azul de la memoria

tu presencia de abrazo sosegada.

 

Allí en donde estés tu voz espero

para hablar de la mar y de la encina,

del origen del aire y la distancia,

de la existente vida y su conjunto,

de todos los planetas y sus formas,

para hablar por hablar, para escucharte,

y responder con canto tu regreso.

 

Porque llueve en mi pecho la mañana,

te espera en el cobijo de la aurora,

abierto  de rocío y hierbabuena,

y el corazón hendido te suplica

¡Acércate!, Yo sé que no te has ido.

 

Porque tengo sequía de tus manos

te abrazo ahora que mi pluma cita

en este escrito de vida tolerada

tu nombre en el abrazo que propongo.

 

Llámame zarco, ya que paciente espero

como la mar los vientos encendidos

para acercar mis brazos a la orilla

de tu serena voz amanecida,

para esperar paciente la calma que propones,

para jugar al mus de compañeros,

y recorrer de tapas nuestros bares.

 

Digo tu nombre, y sabes que te escribo,

en este mar azul donde te espera

un cielo de satén y de cretonas.

Antonio Pastor Gaitero

Al piano, el compositor Juan Barrios

 

El tiempo pasa

El tiempo pasa y es inevitable

cumpliendo así los ciclos de la vida,

mas viajar con el tiempo es lo importante,

sentir el aire fresco en la mañana

y la brisa de sal que el mar renace

y brindar por la vida y por un sueño

paralizando el tiempo en ese instante.

 

Al sentir amistad en tu sonrisa

le das valor al tiempo y me parece

que siento los minutos cuando laten

y el tiempo entre nosotros se entretiene.

 

No se le vence al tiempo con la urgencia,

sólo con la paciencia se le vence.

 

El tiempo pasa y es inevitable,

sentir cada segundo y su latido

y compartir tu tiempo es lo importante.

Antoñito el orejas-3

Caricatura de Miguel Martín Barragán

Mis deseos de paz, salud, poemas y canciones para este año de 2019

Inventamos los ciclos de la luna

Inventamos los ciclos de la luna

para seguir los pasos de la noche,

y no para soñar un beso cálido

si la luna a creciente se levanta.

Inventamos los ciclos de la aurora

para iniciar en la vereda el paso,

y no para enlazar luz y rocío,

o si la luz de la mañana sigue

pintando su color a las espigas.

Inventamos las horas, la disculpa,

para olvidar al vernos la sorpresa

y limitar así nuestros encuentros.

 

Reinvento el beso que al presente acude,

reinvento el mar que siempre nos espera,

y tu mirada invento, tu sonrisa,

y tu noche de estrellas consteladas,

y tu mañana de espigas y de abejas

que siembran flores en el beso cálido.

Esto invento de nuevo si es preciso

para que sepas que en la paz espera

la noche y la mañana de tus sueños. 

Poema del libro “Viaja el tiempo en un tren sin estaciones”

 Antonio Pastor Gaitero

foto vias del tren octubre2016

Mi gato y yo

Pellejito-4

Me siento solo y hablo con el gato,

él gira la cabeza,

sostiene en mí sus ojos,

me escucha, y  yo presiento que me piensa,

hay una paz que abraza en su mirada,

le digo sin hablar, ¡Qué bueno eres!

Él pide y no suplica,

me lleva a la cocina

quiere comer, se sienta al pie del plato,

come y bebe y me mira agradecido

y se va y se refugia entre las mantas,

es octubre y la casa ubica al norte,

tiene frío, no tiene pelo,

se llama Pellejito

y está conmigo siempre.

Antonio Pastor Gaitero

Poema del libro “Viaja el tiempo en un tren sin estaciones ”

 

 

Membrillos

LLega el otoño y el membrillo llega, y llega la castaña , la nuez, la almendra, la avellana, la granada, la uva, y entre tantos y tantos frutos el membrillo elijo. Por su color de otoño y por su aroma y por el placer de cocinar su carne, elijo.

menbrillos 2018-2

Fotografía de Antonio Pastor Gaitero

Membrillos

Van Gogh pintó la forma y le dio brillo,

pintó la luz que su color refleja,

y en el cuadro dejó la moraleja

del otoño, del sol y del membrillo.

 

Es un cuento por sabio y por sencillo

que relata, el otoño y aconseja

que revive la vida, porque aleja

la idea de la muerte en su amarillo.

 

Don Antonio pintó en el sol del fruto,

frutos pintó esparcidos por el suelo

y abandonó su aroma y su atributo.

 

Yo, abrazo su interior y lo develo,

y recibo su aroma y lo disfruto,

y convierto ese fruto en caramelo.

Antonio Pastor Gaitero

 

¿Fiesta nacional?

Quisiera celebrar que fue un abrazo,

que llevaron semillas y pomada,

que dejaron la tierra cultivada,

que ofrecieron su pecho por regazo.

 

Semilla fue el fusil, el pecho un lazo,

la tierra fue una tierra saqueada,

a fuego fue una tierra conquistada.

Y muestro mi repulsa y mi rechazo

 

a esta fiesta de orgullo y de mentira

que oculta una vergüenza en nuestra historia.

Pido perdón, perdón en el recuerdo.

 

Tan sólo el que no lee apenas mira

y piensa que invadir es la victoria,

celebra la invasión y está de acuerdo.

Antonio Pastor Gaitero

Poema del libro “El musical acento de tu nombre”

Portada del Libro El musical acento de tu nombre

 

Besa la vida besos en tu boca

La tarde es un paseo que provoca

brindar y alzar la copa de cerveza,

sonreír a la vida si bosteza

y abrazar si la vida te convoca.

 

Besa la vida besos en tu boca,

todo empieza, el amor también empieza,

se adelanta el ayer en mi cabeza

y el presente se enfoca y desenfoca.

 

La noche llega y el misterio llega,

y la caricia de tu voz despierta

el minúsculo pulso del anhelo.

 

Juega la sinrazón y el beso juega,

la noche siempre es nueva y deja abierta

la huella de un volcán para el deshielo.

Antonio Pastor Gaitero

noche-y naturaleza

 

 

 

A Federico García Lorca

Tal como hoy, el 28 de agosto de 1936 fue asesinado Federico García Lorca

20140914_141838

A Federico García Lorca

Traigo el verde a la luz,  y recupero

el árbol verdecido en la montaña.

Se hizo noche la noche de una España

que al verde abandonó por el sendero.

 

La fría plata eterna por acero

cambio al sucio cristal que el llanto baña,

recuperar la luz que desempaña

la verdad, a esperar contigo, espero.

 

Estás en el acento y en el lazo

que forman la palabra y en los gritos

que sujetan mi verso a tu cadera.

 

Tu canto Federico es un abrazo,

ruiseñores al alba, y tus escritos,

la necesaria voz que el canto espera.

Antonio Pastor Gaitero

 

 

Calmar la sed

Con  la flor femenina se conserva

y un amargor provoca fresco el trago,

y en su líquido miel de sed naufrago

y otro vaso de sed mi sed reserva.

 

Se tuesta, se maltea el grano, observa,

yo admiro su color mientras indago

el ámbar, su sabor en el halago,

y en mí se queda fiel y se preserva.

 

Para brindar te elijo, elevo el vaso

y la espuma corona la alegría,

eres fiel compañera del parnaso.

 

Un solo vaso, es beso y es escaso,

tres o  cuatro son buena compañía,

si alguno más, lo acepto y me acompaso.

Cerveza

Chotis

Con un mantón bordado de claveles

calquea la gata alegre en la Arganzuela,

levanta el almidón su falda y vuela

ese volante al bies por las Cibeles.

 

Me calzo la parpusa y los biseles,

cremallera, chitón, que el cheli jela,

con mirarme la gata me camela,

de litri voy, pincel entre pinceles.

 

Nos vamos de Cascorro a la Gran Vía,

cangelo da cuando te fija un beso,

si coge el dos, dibuja melodía.

 

La vida es la caricia de su boca,

me guinda la razón y lo confieso,

un lirio soy si su querer provoca.

Poema del libro “El musical acento de tu nombre”

Cuatro gatos mayo 2018-3

Presentación de Antonio Pastor Gaitero por Valentín Martín en Santa Inés

Hay poetas que hacen crecer su poema al leerlo. Y hay poetas que a la vez de leer muy bien su propia poesía o la de otros,  la cantan, con lo cual la suma de las tres cosas es una apología de los sentidos.

Es el caso de  Antonio Pastor Gaitero, maestro de las tres dimensiones de un mismo sentimiento.

Mientras canta Antonio, mimando la guitarra como si fuese una novia, a la gente  el corazón le hace  una jugarreta muy extraña: se acuerda  del vigoroso desmayo de los cantautores argentinos que se fueron marchando llevándose el nombre de Atahualpa, Cafrune, Cabral y otros así.

No se puede ser cantautor si el que canta y hace magia con la guitarra no es un depredador de la creación musical y literaria. Y Antonio Pastor Gaitero no solamente lo es, sino que lo es a su manera tan hermosa. Porque cuanto rasguea su guitarra y deja que vuele la sonoridad de su voz, nos transporta a la mejor tradición de los de grandes de antes y de siempre.

Para escuchar la personalísima profundidad de Antonio Pastor Gaitero hay que dejar los oídos limpios de sospechas, azuzar el silencio absoluto, y luego dejarse llevar por lo que canta y por lo que dice.

Antonio Pastor Gaitero es un magnífico poeta, canta con un intimismo que ensimisma, le gusta la magia y el ingenio de la charladuría, domina el escenario como los mejores juglares.

Antonio Pastor Gaitero es serratiano, tierno, sarcástico, hondo, epigramático, nostálgico, alegre, parlanchín, silencioso y hasta se permite el lujo de mentirse a sí  mismo sonriendo a su sombra.SANTA INÉS 4

Antonio Pastor Gaitero pasa esta tarde de junio por Santa Inés y nos deja un incendio tranquilo.

 

En la feria del libro de Madrid

Mañana 6 de junio de 2018 estaré en la feria del libro de Madrid, en la caseta 195, presentando y firmando el libro “El musical acento de tu nombre” publicado por Lastura Ediciones. En él,  he querido llevar la sal y la palabra a la playa de tu pecho en un barco lleno de esperanza.

Quiero por necesario comprenderte,

no por darte razón, para escucharte,

para aprender de ti, y para hablarte

con la paciencia que al abrazo acierte.

 

Opinarás distinto de la suerte

y no por desigual he de juzgarte,

de religión, política, amor, arte,

de la vida, del sueño y de la muerte.

 

Tendrás otro color y otras culturas,

otro país que en nada nos separa,

para toda razón hay más lecturas.

 

Tan sólo le rechazo al que prepara

y mantiene el dolor en sus locuras,

sólo aclara rencor y daño aclara.

Antonio Pastor Gaitero (Poema del libro “El musical acento de tu nombre”)

Portada del Libro El musical acento de tu nombre

CARTEL de la feria del libro junio 2018

Un poemario cabal, por Valentín Martín

UN POEMARIO CABAL

Atención: Antonio Pastor Gaitero ha exterminado la retórica.
Esto se lee a la puerta donde viven los versos con el musical acento de su nombre. Esto se respira en el salón de los vientos que respiran sus páginas. Esto se lee en la alcoba que cobija a los vocablos más tiernos.
Porque este es un poemario de la libertad, de los besos, de la inmigración, de Madrí, de Madrí, de Madrí. De aquello que de vivirlo tanto, casi se pronuncia solo.
Pero sobre todo es un poemario donde los poetas, aprendices o doctorados, al leerlo ya saben que la poesía es más que la rima, bastante más que la métrica, mucho más que el ritmo. Que en él hay un seguro de vida, un contrato con el sentimiento, una pareja de hecho con los dulces vilanos, una herencia de los años 60 donde la poesía sedujo a un muchacho, una luz natural que alimenta al hombre que al día de hoy vivió tantos árboles.
Antonio Pastor Gaitero lleva siempre algo encendido en los dedos. Yo lo he visto. Y al verlo he escuchado que escribe futuros inacabados, cautividades de embelesos en un beso, el silencio de las dunas en la cama vacía del recuerdo, gritos de nombres que renombra en un verso, los errores, los caminos, los propósitos, los inviernos. Y el desierto.
Para cantar libremente este cántico hay que haber vivido antes mucho.
Y Antonio Pastor Gaitero sobrevivió a las prohibiciones compañeras de sus dos lenguajes, vive puro la fidelidad precisa de sus antaños, nombra a los objetos impenetrables con la sensualidad de la naturaleza más sensible, interroga a los misterios que ya sabe, suya es la sencilla poligamia con las pasiones. Nos vence.
Porque todo lo que escribe existe.
Nunca vi los baúles de Antonio. Pero estoy convencido de que están llenos de campanas, de rayos, de cortejos. Y que no hallaré en ellos el frío de un solo adiós que no sea un hasta luego.
“El musical acento de tu nombre” es un manojo de expresiones literarias muy cercanas al lector, como lo fue siempre la poesía tradicional. O eso me parece a mí, que lo leo como vivo con el regocijo quieto de la pequeña sucesión de los días.
No estoy diciendo que estemos ante un libro domesticado, hasta ahí podíamos llegar. Lo que atisbo es que este poemario tan consonante con la poesía popular (la poesía popular puede ser la más culta también), metida en la misma entraña de la lengua, está sosteniendo lo que aún queda vivo. No hay en él una sola moda escrita para dar gusto. Aquí no encontrarás una muchachita transformada en arrabal, con el pie agrio y hermana de las húmedas piedras.
La condición humana de Antonio Pastor Gaitero pone de manifiesto que esta poesía queda también cerca del lector o del oyente con la sencillez y la espontaneidad de la expresión. Y estas no se logran de una manera inconsciente sino a través de una poética al alcance de muy pocos, pero que aparece siempre en la larga carrera de Antonio.
En “El musical acento de tu nombre” no hay un solo gramo de poesía circunstancial sino la inspiración renovada en el hecho cotidiano, en la vida.
Y de ahí parte Antonio Pastor Gaitero hacia una poesía cultivada, yo creo que preocupado por individualizar cada poema, con la argamasa de una materia poética amplia, variada y cuantiosa en un temario que gira sobre sí mismo como una emoción sostenida en un canto siempre en movimiento.
En este libro tampoco se encuentran vaivenes o desmoronamientos, sino la secular prolongación del lenguaje, temas y técnicas que siempre han caminado faenas sencillas, ya sean oceánicas familiares o surcos en las montañas amigas.
A Antonio Pastor Gaitero hay que reconocerle muchas cosas. Entre otras, que jamás trastoca el lenguaje en una sucesión de metáforas entrelazadas. Su poesía -la de este libro también- tiene un lugar destacado por la extrema sensibilidad, la pureza de las palabras, el ritmo y la musicalidad.
Tiene el poemario una construcción intelectual bien diseñada, que se corresponde con una concepción, tan apacible como impetuosa, de la vida sentimental.
Parece que en “El musical acento de tu nombre” no hay una alegría alborozada, pero está, aunque el propio autor no lo vea. Es lo que tiene ser un buen poeta: que entra en la poesía como Pedro por su casa.
Y esa alegría nos la trae el aire del libro a los ojos de los obreros.

Valentín Martín

Portada del Libro El musical acento de tu nombre

El pulso de la especie

A Laura Pastor Eugenio

Es verde el mar, es verde si lo miro

a través de tus ojos,

y  verde el cielo y verde la esperanza.

Verde madera tu mirada verde

y tus ojos de estrellas consteladas

serán campos de arroz en la albufera

de mi pecho,  vivencia  y alimento.

 

El trigo crece verde hacia la espiga,

y la semilla brota y enriquece

el campo y sus confines siderales,

y sucede la vida y sus misterios,

y el origen del fruto multiplica

la razón de vivir en armonía,

la razón de la savia  desatada,

el pulso de la especie.

 

El tiempo suma y pasa, es insensible

al ciclo natural que nos persigue,

siendo incesante el paso de los años,

pero sabemos que el instante es nuestro

y nada puede acelerar un beso

si el abrazo destella en tus pupilas.

LAURA 2018- CHUPETE

Laura tiene el acento suspendido,

entre vocales  une la palabra

y vuela victorioso en la mañana

el verdecido gesto de su nombre

a sus ojos de vida llena y nítida.