Comentario al libro “Sonetos de Amor y otras ausencias” de poeta Miguel Ángel Yusta

 

1441187_723074694372299_1230377619_ Canilleas 29 de noviembre

 

Sonetos de Amor y otras ausencias

Antonio Pastor Gaitero

 

Es Antonio Pastor Gaitero un orfebre del verso, que mima y cuida, buscando siempre la palabra medida y justa para embellecerlo.

En este poemario, editado con la pulcritud con que acostumbra Lastura, nos ofrece una pequeña joya engarzada con sonetos (blancos algunos), décimas, romances y liras, cantando a la libertad, al amor y a la belleza con una musicalidad, ritmo y profundidad (no olvidemos que Antonio es cantautor) que son una clave más en el perfecto ensamblaje de sus palabras-versos-poemas.

Es un poemario lleno de amor vital, sensual, calmado unas veces, otras pasional y siempre vibrante, bailando luminoso en cada poema, reinando libre y habitado de cuerpo de mujer, sensaciones, mar, abismo, equipaje, primaveras y esperanza. El poeta navega con rumbo firme y surca mares, asfalto o arenas en busca de la mirada, la caricia, la entrega de su amada…

Pero, y es importante, el poeta envuelve todo su devenir en un marco precioso: la ternura.

Sus poemas están llenos de una fragancia especial, destilan ese suave perfume que impregna los corazones y los apacigua. La ternura, marco valioso del amor, sin la cual aquel se puede convertir en afilado cuchillo; la ternura, que apacigua el mar proceloso y lo convierte en templado lago en el que los amantes nadan abrazados…

Libro deleitoso en su fondo, sabio en su forma, con la impecable factura de un poeta experimentado y que conoce bien los resortes del verso canónico, las dificultades de ceñir la palabra  -y a fe que lo consigue- revalorizando el contenido con un perfecto y ajustado continente.

He pasado momentos deliciosos con estos “Sonetos de amor y otras ausencias”, levantando la mirada de vez en cuando para, perdida en el horizonte, recrear las reconfortantes sensaciones que se desprenden de su lectura. Les recomiendo sin reservas este bálsamo para el corazón en estos tiempos de tribulación, este delicado regalo que Antonio Pastor Gaitero nos ofrece en cada una de las páginas de su bello poemario.

Miguel Ángel Yusta

 

 

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Comentario del poeta Miguel Ángel Mesa del libro Sonetos de Amor y otras ausencias

Antonio, tendré que releerlo más tranquilamente, pero me puse al día siguiente a leer tu libro de Sonetos de amor y otras ausencias, y ya no lo dejé hasta el final.
Ayer se lo enseñé a Miguel Llanos en la tertulia de poesía.
He disfrutado desde el principio hasta el final del libro. Da gusto leer sonetos de esa calidad,
con palabras bien encajadas, sin ser rebuscadas, pero de gran belleza.
Parece que fluyen pero se nota el trabajo que hay detrás.
El amor es “el tema” por excelencia, transversal, que domina, que fulgura y se mueve como dueño y señor entre los versos. Aunque también haya momentos para ausencias, desamor, dolor, com-pasión, solidaridad, injusticias… como en la vida. 
Hay música en la letra, letra en la que resuenan acordes cercanos.
La música de fondo que nos acompaña a cada uno en cada momento de la vida.  
Un hermoso libro, con bellos sonetos, donde las ausencias invitan a seguir recreando la poesía nuestra de cada día.
Un gran abrazo, amigo.
Miguel Ángel Mesa

MI LIBRO: Sonetos de amor y otras ausencias

Ya está a la venta el nuevo libro de Antonio Pastor Gaitero: Sonetos de Amor y Otras Ausencias
Ya está a la venta el nuevo libro de Antonio Pastor Gaitero: Sonetos de Amor y Otras Ausencias

Por fin puedo anunciar que he publicado mi nuevo poemario: Sonetos de Amor y Otras Ausencias.

Junto a la Editorial Lastura , con la fotografía de portada de Rocío Pastor Eugenio, WOMANWORD y el prólogo de Teodoro Rubio, he dado vida a 44 poemas en los que el amor, el desamor y sobre todo, la vida, tienen cabida.

Si quieres hacerte con uno, no dudes en venir a mi próximo concierto o solicítamelo por email.

Muchas gracias, es un gran momento en el que el nacimiento y la letra se unen adquiriendo fuerza y realidad.

Y es que como puede leerse en la contraportada: “…ahora tengo mis alas sobre espigas, extendidas en paz, formando estelas”, Antonio Pastor Gaitero.

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Precio 9 euros.

Conciertos

Poemas

Sobre mí

Nota al lector

Estamos de enhorabuena, en sólo un día, hemos vendido la primera edición al completo. Muchas gracias a todos y a todas los que apostáis por la cultura. Aún estás a tiempo, si quieres hacerte con tu ejemplar, no te preocupes por que ya estamos imprimiendo la segunda edición de SONETOS DE AMOR Y OTRAS AUSENCIAS, ¡házte ya con el tuyo!

Antonio Pastor en Amor al Arte

Los proyectos culturales y las colaboraciones entre artistas hacen crecer la magia y aumentan la creatividad.

Hoy, los compañeros de enamoralarte han querido homenajearme escribiendo una biografía y dando a conocer mi trabajo a sus seguidores.

Ésta ha sido su propuesta:

Antonio Pastor Gaitero

Entiendo la poesía en la música que cada palabra contiene y la música en la poesía que contiene la vida, miembro de la tertulia literaria del Café de Oriente, he colaborado en revista y antologías poéticas. “Primeros poemas primeras canciones” fue mi primer libro, al que siguieron “Los azules de mi mar”  “Sonetos de amor y otras ausencias” Tan sólo por la luz la sombra existe” y “La respuesta del espejo” .

Antonio Pastor en WOMANWORD

La revista digital de cultura WOMANWORD, recoge con cariño y palabras tenaces el último concierto de Antonio Pastor.

Síguela en Facebook, Twitter, Pinterest o Instagram.

Lée la entrevista aquí.

Muchas gracias, WOMANWORD.

ANTONIO PASTOR: “QUÉ PUEDO HACER SINO CANTARTE

PUEDO”

Fotografía y Texto por Rocío Pastor Eugenio.

Fotografía 100% libre de retoque digital. Como siempre aquí, en WOMANWORD.

Antonio Pastor en concierto. Fotografía de/por Rocío Pastor Eugenio. WOMANWORD

Antonio Pastor en concierto. Fotografía de/por Rocío Pastor Eugenio. WOMANWORD

Esta tarde, como cada mes, Antonio Pastor volverá a subirse al escenario para interpretar, junto a su guitarra, los temas cuya letra y música arranca de su alma en cada composición.

Certero, culto y capaz, el cantautor viste de esperanza un presente amedrentado, reclama la humanidad entre sus versos afilados y recrea momentos bucólicos con melodías que pasan de la nana al tango, en arrebato ensordecedor de tempestades.

Con fuerza, alza su voz al cielo, desde una cueva de Madrid en la que los poetas siguen haciendo de las suyas lanzando versos cual granadas y acordes como salvavidas.

Entre el público las lágrimas asoman y los aplausos se escapan de unas manos demasiado temblorosas al haber encontrado al fin, la palabra sanadora. Esa que les ha hecho comprender que son humanos y que la vida merece ser vivida con intensidad y juegos de sonrisas.

Es poeta, es músico y es amigo. Antonio Pastor siembra cariño y recoge el reconocimiento de quienes, como una servidora, se ponen de pie para aplaudir una calidad por mucho tiempo esperada entre diales comercializados y artistas vendidos.

De la vida una esperanza hecha canción.

Síguele en Facebook. Conoce su trabajo en su web. Escúchale en Myspace. Y recuerda un nombre que pasará a la historia entre leyenda y poema.

¿Quieres saber más sobre él?

Antonio Pastor nació en los años ’50 y lleva más de 45 años luchando por la libertad con su guitarra, la de Estado y la interior. Su prolífera obra se encuentra registrada en poemarios, unos que ya han visto la luz y otros que buscan editorial.

Entre humildes palabras que desprenden el saber del estudio constante y el trabajo tenaz, defiende una métrica exacta y el trabajo musical profesionalizado: “Mi  trabajo es lírico, romántico, de construcción clásica. Empleo el endecasílabo como el verso más utilizado,  sin abandonar otras medidas como la octava, el heptasílabo…”

Y como siempre, retazos de realidades colgados en cada cartel de concierto.

Hoy, a las 21:30 en la Cueva del Bolero (C/ Cid nº1 esquina C/ Recoletos 11):

Qué sociedad me aparta y viejo llama

cuando vivir y trabajar quisiera,

me lleva hacia la sombra en la ribera

cuando mi río amor vivir reclama”.

El próximo, el 20 de octubre a las 19’30 en el mismo lugar.

Y así cada mes, sobre unas tablas agradecidas que ensalzan en voz la esperanza adormecida.

Siempre hay lugar para el poema cuando el alma es libre para desatar las cadenas que la oprimen.

Poetas sobre poetas

Comentario de Laura Gómez Recas sobre uno de los concierto de Antonio Pastor Gaitero.

Ocurrió durante las últimas horas del día del Carmen, a la altura del subsuelo de Madrid, sobre el escenario de La Cueva del Bolero, un lugar emblemático y bohemio que alimenta las voces que los circuitos comerciales dejan morir de inanición.
Un hombre acariciaba su guitarra y recitaba. Poetizaba sobre los lugares profundos del alma y lo cantaba mientras el curso de la palabra levantaba los poros de la piel. Eso es arte, eso es sentir: decir lo que se siente, volcarlo sobre el otro y llegar hasta él.
Ese hombre se llama Antonio Pastor, un buen hombre que, en el riguroso sentido del verbo ser, es poeta y cantautor.
Gracias, Antonio“.

Entrevista a Antonio Pastor por Bosco Palacios de Electroduende

Antonio Pastor: “Estoy a favor de que la cultura llegue a todos de forma fácil y económica”

Por Bosco Palacios:

La Pandilla de Electroduende tiene el placer de abrazar a Antonio Pastor, uno de los compositores mas importantes del panorama musical que llena las salas allá donde toca. Considerado uno de los cantantes que mejor hace poesía. ¡Gaitero, cantautor y poeta!
 

¿CUÁNDO TE INICIAS EN LA MÚSICA? 
El inicio surge, no sé cuando de forma exacta, a través de la palabra, de la lectura, de la música que cada palabra contiene, por su número de sílabas y su distribución de acentos, por la necesidad de crear y de crecer en cultura. Hay una realidad social que te empuja a decir y ser solidario y así, en mi caso, surge la palabra y la música.
¿CÓMO DEFINIRÍAS LO QUE HACES?
Centro mi trabajo musical en la palabra, creo que es la base de todos los cantautores. Le doy mucha importancia a la expresión musical. Cada vez dedico más tiempo en cada poema, sin prisa, sin pausa, limando astillas y puliendo el cuerpo.
Mi  trabajo es lírico, romántico, de construcción clásica. Empleo el endecasílabo como el verso más utilizado,  sin abandonar otras medidas como la octava, el heptasílabo, etc.  El juego que me ofrecen distintas medidas silábicas es un atractivo musical que me obliga a trabajar el poema. Mis melodías son o intentan ser reflexivas, donde la balada es la expresión que más utilizo y donde me encuentro más cómodo.
¿CUÁLES SON TUS CANTAUTORES DE REFERENCIA?
Diría que todos aquellos en los que se vislumbra un trabajo hecho con dedicación y esfuerzo y que han dejado una huella de responsabilidad con el ejercicio de cantar y contar su historia. Se aprende de todos, sólo tenemos que escuchar. Escuchar es la tarea más difícil y más sencilla.
Si el recuerdo me lleva a dar nombres diría Paco Ibañez y detrás de él todos. Rememoro la influencia de los cantautores latinoamericanos que en los años 70 nos dejaron una referencia muy importante.
Puede cambiar la forma, el ritmo, pero no la esencia, la raíz, yo bebo de todas las fuentes para calmar la sed de mi aprendizaje.
¿QUÉ RELACIÓN TIENES CON TU PRIMO Y TU SOBRINO TAMBIÉN CANTAUTORES?
Es una relación afectuosa, de respeto, el trabajo de ambos no es coincidente, pero hay un cariño mutuo.
¿EN QUÉ OS DIFERENCIÁIS? 
Cuando un autor trabaja, busca en la expresión el camino que su personalidad le otorga. Esa personalidad se va adecentando creciendo en el trabajo y se hace única en la forma y el contenido aunque la base creativa sea la misma, la palabra y la música en este caso.
Cada cantautor ofrece una diversidad diferente y creativa y pinta los colores de su paisaje poético y musical con distintas técnicas aunque su fin sea el mismo: Comunicar, trasmitir y compartir en la entrega su trabajo.
¿ESTÁS COMPROMETIDO SOCIALMENTE COMO CANTAUTOR?
Mi compromiso es ser responsable con lo que escribo y canto y con la realidad social que me rodea. En este trabajo elegido, hay una necesidad imperiosa de reflejar el momento histórico de nuestro tiempo, una necesidad solidaria de cantar por un mundo más justo haciendo del canto una aportación cultural y una reflexión necesaria.
La mejor respuesta la puedes encontrar en mis conciertos, te convoco a que me escuches, actúo todos los meses.
¿QUÉ OPINIÓN TE MERECE EL MOVIMIENTO 15M?
Fue, debe ser y será una respuesta necesaria, suma de respuestas, que se extendió en solidaridad con otras ciudades y con otros pueblos.
¿ESTÁ A FAVOR DE LA PIRATERÍA?
De lo que estoy a favor es que la cultura llegue a todos de forma y manera fácil y económica como una necesidad natural para el enriquecimiento cultural de las personas. En contra me encuentro de todo aquel que se enriquezca con la práctica abusiva de un negocio, ya sea legal o ilegal.
¿CÓMO VIVEN LOS CANTAUTORES ESTA CRISIS?
Como todo el mundo, superando el día a día, intentando encontrar el equilibrio entre este trabajo de orfebre solitario y la búsqueda incansable de encontrar la forma para ofrecerlo.
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Las Crónicas de Mascertero…

Por Guzmán Alonso Moreno.   

Antonio Pastor volvió a cantar (La Cueva del Bolero 9 de julio de 2009)

Esta vez Neruda no invitaba en su casa a cenar la langosta que se había conseguido. Indicaba que había que ir a La Cueva del Bolero, donde presentaba sus poemas y canciones “un muchacho –decía- que hace unos endecasílabos bárbaros. Creo que le llaman “El Triste de Coslada”.

Y hubo movimiento en el Parnaso (Parnaso de Allá, Parnaso de Acá):

Rubén Darío preguntó que si los versos que hacía tenían alguna similitud con su Azul; Juan Ramón Jiménez, levantando por sorpresa el cuello eternamente fijado en su obra pura, también preguntó: “quién es ese”. A Hernández le interesó su raíz y Machado achicó los ojos para escrutar el río de donde nacían los Sonetos de amor y otras ausencias, título del trabajo de ese Triste de Coslada cuyo nombre real es Antonio Pastor. Llamazares buscaba el olor a tierra y a viento de los poemas y Colinas la métrica exacta resonando “como trueno de palomas”.

Alberto Cortez aprestó su corpachón de Buenos Aires bailando con Europa; Horacio Guarany hizo sentir sus botas y su voz de guitarrero errante; y Cafrune husmeaba chacareras y zambas pasadas por el arpegio y el silencio de Yupanqui, o por la oquedad de gruta de la voz de Mercedes Sosa.

Me pareció ver a Hilario Camacho con su eterno aire de sabio joven despistado; a María del Mar Bonet indagando acerca de los caminos del mar que surcaba Antonio Pastor; y supe que Serrat también invitaba con su acento de barrio y cercanía: “eh tú, que hay que ir a ver al Nen de Canillejas”.

Efectivamente allí estábamos todos: los viejos amigos que habíamos conocido a Antonio en su trayectoria de los años setenta y los nuevos, que han ido surgiendo al calor de su labor paciente, dilatada. Expectantes por saber lo que esta vez iba a comunicarnos después de tantos años de no transitar escenarios.

Hizo un buen trabajo a partir de unas canciones construidas con mimo orfebre, aposentadas en un verso hondo, depurado, honesto; y sobre la base de perfeccionar la esencia que siempre le caracterizó: sencillez, comunicación, rigor, sensibilidad. Yo alternativamente miraba la actitud del público: no se oía rumor, ni estrépito de vasos y botellas, ni nadie se levantaba ni tosía. Ni siquiera se oían las fotos que tiraba Pablo Mínguez. Ese público era todo atención; algo que el propio Antonio destacó al final como el mejor premio que podía haber conseguido en esta noche del 9 de julio de 2009. ¿Quién dijo que una buena canción, un verdadero poema, no nos transforman? Es la ausencia de ello lo que nos reduce y nos aja.

Tuvo por momentos problemas con el sonido, lo que provocó que redoblara ciertos esfuerzos para mantener la concentración, y también evidenció alguna timidez con la rapsodia; cosas a las que con toda seguridad atribuirá Antonio más importancia de la que les otorgaremos quienes compartimos con él esta velada. Y no le daremos esa importancia porque era mínima comparada con mensajes como el de la rebelión ante los recuerdos cuando estos se convierten en la piedra de Sísifo; insignificante se hacía cuando asistíamos a la pregunta de “cómo sacar tu mentira de mi pecho”; u olvidada cuando expresaba versos como “te daré dignidad para la huida”.

No era fácil ensamblar la doble modalidad de recitado y canción y hay que celebrar que Antonio lo lograra más allá de la timidez mencionada. Para la relación con el público fueron excelentes sus toques de humor, así como la dosificación del lado trascendente de los poemas y canciones mediante la introducción de dos perlas llenas de ironía dulce y ternura: una la canción cabaretera que hizo sobre una insinuante invitación a cenar; otra, el tema con el que se despidió: “Soy Antonio el Retalitos”.

Para terminar esta crónica he de señalar un detalle familiar: allí estaban Conchita, su compañera de siempre, emanando alegría y emoción contenida –sólo ella ha de saber cúanta después de tanto tiempo-, y sus dos hijas, vestidas para la ocasión: finas, resplandecientes, e irradiando orgullo por su padre…, por su padre y por su padre poeta.

Salud, Antonio, y hasta la próxima, que esperamos sea pronto.