Aliteración

 

Tu mirada de miras minuciosas

indefenso dejó mi labio herido,

y un beso de embeleso suspendido

llano llenó mis labios, que sonrosas.

 

Fuego manan tus manos milagrosas,

me acerqué con acierto a su latido,

lento delata el lazo y ni he querido

a tus manos dejar de ser ociosas.

 

Me sujetan tus manos y parece

que el beso crece, besa y se anticipa

y el sueño en tu mirar se adueña y mece.

 

Se levanta, se eleva y se emancipa

al fuego fiero firme permanece

desemboca en tu boca y participa.

Antonio Pastor Gaitero

 

Antonio en la presentación del 7 de marzo-6

Fotografía de Pedro Ignacio Tofiño