Concierto en mayo

El día 19 de mayo de 2022 en la sala Jazzville cantaré canciones de poetas amigos y entre ellas, algunas del libro «Con nombre propio» y mi chotis «Con un mantón bordado de claveles» y para conocimiento del respetable que lo es, planto la letra de la canción isofacto, osease, más pronto que tarde, abur

Con un mantón bordado de claveles

calquea la gata alegre en la Arganzuela,

levanta el almidón su falda y vuela

ese volante al bies por las Cibeles.

Me calzo la parpusa y los biseles,

cremallera, chitón, que el cheli jela,

la gata con mirarme me camela,

de litri voy, pincel entre pinceles.

Nos vamos de Cascorro a la Gran Vía,

cangelo da cuando te fija un beso,

si coge le dos dibuja melodía,

me birla la razón y lo confieso

La vida es la caricia de su boca,

cangelo da cuando te fija un beso,

un lirio soy si su querer provoca.

me guinda la razón y lo confieso.

Antonio Pastor Gaitero

Presentación de Valentín Martín del libro «Con nombre propio»

Tener estilo es muy difícil. Antonio Pastor Gaitero tiene

un estilo fácilmente identificable. Lo que se llama en

poesía voz propia. Se ve en este libro y en todos sus libros

anteriores. Yo siempre he dicho que su poesía es muy

musical y su música muy poética. Hoy lo vamos a oír.

Antonio Pastor Gaitero, además de tener estilo, voz

propia, una gran densidad lírica y un gato,  tiene corazón.

Pero no un corazón pasivo.

No es casualidad que este libro se llame CON NOMBRE

PROPIO.

El nombre propio no es el suyo, sino el de todos los

demás, a los que él dedica lo mejor de sí mismo.

CON NOMBRE PROPIO es un ejercicio de buena poesía,

porque tener corazón no impide el talento.

Si espigamos, dejando aparte su paso por la buena

mordedura de la reflexión sobre la fugacidad y muchas

más emociones, ese tigre que es el paso del tiempo, y otros

asuntos, nos encontramos con los nombres a los que él ha

proclamado al definirlos.

CON NOMBRE PROPIO lleva un prólogo de María

Guivernau. María dice que no ha encontrado a nadie que

no quiera a Antonio. Se olvida de que tampoco existe un

alguien que no quiera a María.

Antonio Pastor se declara alumno de Emilio Ruiz Parra,

a la manera que Laínez Alcalá lo fue en carne y hueso de

otro Antonio, Antonio Machado. A Laínez Alcalá le

gustaba compartir el farinato con los universitarios en los

portales de San Antonio de la salmantina escuela. El

farinato llama al vino y en el vino de Emilio persiste

Antonio, persiste.

Enrique Gracia Trinidad provoca en  Antonio Pastor

expresiones tan hermosas  como  el andar sigiloso de las

sombras y el amasar las horas del silencio, mientras al

fondo suena el ritmo de un bolero.

Víctor Chamorro es el protagonista de un soneto que

Antonio Pastor viste de preguntas a la manera de Lope de

Vega.

Limpiar el verso de maleza es lo que hace Alfredo

Piquer. Así lo ve Antonio Pastor y así lo cuenta.

Yo sé que Francisco Caro piensa que escribir es arar. Y

Antonio Pastor le adivina la intención en un verso que

habla de la arena que la mar baña.

Y de repente el tirón de cualquier soneto se aparta y deja

paso a uno de los poemas más emocionantes que se han

escrito. De Antonio Pastor Gaitero a Lorenzo Pastor

Gaitero, un hombre al otro lado de la vida a quien el

hermano espera para hablar del mar y de la encina. No

miento si os digo que al leerlo lloré por la garganta arriba.

De poeta a poeta, Antonio Pastor no sólo ve en Isabel

Miguel los ojos más bonitos de Castilla la Vieja sino su

voz sonriendo al viento de la poesía.

Qué cercanía veo yo en los versos de Antonio Pastor a

Alberto Alcalá. Me reconozco en la siembra, en las

semillas, y me crece en las manos el niño que fui un día,

entre nidos y trigales.

Cuando  Antonio Pastor escribe versos para Alicia

Ramos, no puedo evitar mirar por los visillos del poeta y

ver a la muchacha renegar de los sonajeros de La Fídula.

En Inés Poveda Antonio ve la luz de Sorolla y la sombra

de Rembrant. Un canto a los ojos de Inés.

Las persianas de la tarde y la quietud de las ventanas son

para Cristina Cocca, regalo íntimo de Antonio Pastor Gaitero.

Cuando a Antonio Pastor le nombras a Miguel Ángel Yusta

pone a bailar los acentos en sus coplas. Natural en

un poeta que no conoce las palabras mudas.

No hay lenguaje comparable al del agua recién nacida.

Y eso lo ve mejor que nadie Antonio Pastor en Félix de la Torre.

Antonio Pastor  se pone más de pie para retar a Laura

Gómez Recas, en un poema que termina con un verso

para la certeza: y en los campos al viento verte quiero.

Ángel Guinda, otra ausencia que Antonio Pastor ve como

un claro azul de mar a las afueras. Qué belleza esta mirada

de Antonio sobre aquel Ángel que estuvo entre nosotros.

Antonio Pastor y Antonio Capilla Loma comparten

senda, amor, dignidad y verso. Es lo que el poeta pide.

Con Inma Ferrero delante, Antonio Pastor cambia la

estructura poética y se desliza como una melodía

inevitable hasta el abrazo de la aurora. Será romana, supongo.

Lo mismo hace con el gran Gabriel Celaya a quien

Antonio Pastor sigue desde que nació en  el barro,

en el pulso, en la sílaba música.

La voz de Dani Muñoz es vida para Antonio Pastor que se

entretiene y creo que en sus canciones se entrega.

Antonio Pastor intenta encontrar la voz del misterio de

Chuss Laforet, entre las espigas, el mar y probablemente una guitarra.

Volver al origen con Manu Clavijo es la propuesta de

Antonio Pastor que habla en este poema mucho de música

y aquella nostalgia de las calles nocturnas.

Con Juanlu Mora Antonio Pastor quiere volar. Quizás

porque ve en Juanlu la vocación de vilano que él no sabe que ya tiene.

A Claudio H Antonio Pastor le roba versos y resulta un

poema entretejido de ternura y vida.

Ay Daniela Riso y  La Fídula muerta, qué desnudos la

calle Huertas y el corazón de Antonio Pastor dejan.

Valentín Martín. Este es un viejo verde con la pata de

palo. A su bellísima boticaria le ha bajado la ternura desde

que él tiene los orgasmos secos y ya no necesita comprarle

artefactos. Antonio Pastor no lo sabe.

Julio Hernández, madriles negro cubano,  se va con

Antonio Pastor de la mano para cantar libertad. Libertad,

qué gran palabra. Y qué frenesí tiene este poema.

La amistad es una forma de amor que Antonio Pastor

reclama a Mario García Gironés.

Aunque la amistad sucede cuando sucede,

 no hay duda que el poeta esta amistad merece.

Canillejas y Federico Laporta están presentes no sólo en

este libro de Antonio Pastor y en la tinta del Orejas, sino

en los sueños de hoy que ayer mismo iban al colegio juntos.

De Lidia López Miguel Antonio Pastor precisa aprender

su sonrisa, su risa, y un rostro de paz que amar precisa.

Ante Conchita Eugenio Utrilla Antonio Pastor se viste de

domingo y de preguntas. El poeta no echa cuentas, se reafirma. Como amor llama al amor toda una vida juntos,

Antonio Pastor Gaitero no podría terminar este poema

Sino con un te quiero.

El viento se hace malo y anda entre los cipreses ante en el

adiós de Emilio Rioja Juárez. Antonio Pastor recuerda su

mano, su mundo, hasta que llegó el frío circular del silencio.

Tres años hace ya de Paloma Garcerán Ballesteros y

desde su pecho de mañanas florecido Antonio Pastor

recogerá el rocío de sus días. Escrito queda.

Volaron a otra parte los pájaros de luz de Hilario

Martínez Nebreda. Y desde él se alza la voz de Antonio

Pastor prometiéndole el mar y alas para el invierno.

En Juan Carlos Prados de Lucas, Antonio Pastor ve

poemas, pentagrama y noches que le buscan y le reclaman.

Cierra esta lista el nombre de Riky Gary a quien Antonio

Pastor obedece y nombra maestro y hermano. El poeta es

feliz haciendo caso y así vive tras las ventanas la vida en

paz que siempre pretendió Antonio.

Esta bandada de nombres no está lanzada al albur. Ni uno

de ellos está solo. Y entre nombre y nombre hay una

urdimbre tejedora de la mejor poesía que salva unigénitos

y provoca el mismo destino: la emoción. Antonio Pastor

Gaitero es el labrador de más aire que con la saquita llena

sobre el hombro y la cadera izquierda, va lanzando

puñados de simiente con la otra mano para que cada grano

caiga en su sitio que es el valle y no el cerro. Todo de

modo natural, todo de modo magistral. Porque el mejor

poeta no es el que protagoniza más estruendos sino el que

nos hace temblar. Su paso es seguro, su memoria poética y

musical, tan febril como inagotable. Y no hay miedo de perderse.

También la mar está llena de miles de barcos y los conoce.

Sabe de dónde vienen y a donde van. Incluso si el destino

de alguno es naufragar y quedarse. Sepan ustedes que

están ante uno de los libros más emocionantes que he leído

desde que me di al vicio. Así que hagan como yo: lean,

escuchen y disfruten del mejor hablador de la música.

Valentín Martín

Presentación del libro «Con nombre propio»

El viernes 8 de abril de 2022 en Madrid, en la biblioteca «Eugenio Trías» (Taller de ideas) presento el libro «Con nombre propio» publicado por «Lastura ediciones» en la compañía de María Guivernau, poeta, Lidia López Miguel, editora, y presentado por Valentín Martín, escritor.

…por una poesía en la que fondo y forma se confundieran como el calor y el fuego del que sale, como el agua y el hielo que la aprisionan. Víctor Chamorro

A Víctor Chamorro

¿Qué serena actitud razón serena?

¿Qué silencios tus ecos comunican?

Atención e interés se multiplican

y la palabra se desencadena.

Yo te escucho en tus libros y se ordena

la voz y la enseñanza, porque indican 

los pasos de la historia, y edifican

dignidad y razón, y en mi alacena.

Aseguro tu escrito y tu presencia,

mientras seguimos en la voz constantes

cultivo tu palabra en la paciencia.  

 

Has dejado en mi vida tus instantes.

Por recibir de tu saber docencia

dejo abierto mi pecho y sus estantes.

Antonio Pastor Gaitero

Poema del libro «Con nombre propio»

A Lorenzo Pastor Gaitero

Hoy levanto mi pluma porque quiero

dibujar en tu voz nuevas palabras

que reflejen el eco del silencio

en la bóveda azul de la memoria

tu presencia de abrazo sosegada.

Allí en donde estés tu voz espero

para hablar de la mar y de la encina,

del origen del aire y la distancia,

de la existente vida y su conjunto,

de todos los planetas y sus formas,

para hablar por hablar, para escucharte,

y responder con canto tu regreso.

Porque llueve en mi pecho la mañana,

te espera en el cobijo de la aurora,

abierto  de rocío y hierbabuena,

y el corazón hendido te suplica

¡Acércate!, Yo sé que no te has ido.

Porque tengo sequía de tus manos

te abrazo ahora que mi pluma cita

en este escrito de vida tolerada

tu nombre en el abrazo que propongo.

Llámame zarco, ya que paciente espero

como la mar los vientos encendidos

para acercar mis brazos a la orilla

de tu serena voz amanecida,

para esperar paciente

la calma que propones,

para jugar al mus de compañeros,

 y recorrer de tapas nuestros bares.

Digo tu nombre, y sabes que te escribo,

en este mar azul donde te espera

un cielo de satén y de cretonas.

Antonio Pastor Gaitero

Poema del libro «Con nombre propio»

BRINDEMOS HOY QUE EL TIEMPO PARTICIPA

Brindemos hoy que el tiempo participa

de esta irisada luz que no atardece

y nos deja la brisa amanecida

alejando la sombra de diciembre.

Brindemos hoy que el sol de la amatista

violáceo tiñe el mar y  restablece

con un tranquilo viento que acaricia,

el color de la luz cuando amanece.

Brindemos hoy que el viento se desliza

sobre el rumor pausado de las fuentes,

antes que un soplo aleje en despedida

la acompasada paz de la corriente.

No amaneció la mar y agradecida

refleja la mañana adolescente.

Brindemos hoy, brindemos por la vida

antes de que la noche nos despierte.

Antonio Pastor Gaitero

Poema del libro «La respuesta del espejo»

FELIZ DÍA DE LA POESÍA

Sigo buscando la palabra,

el hogar de tus manos,

su sitio y su acomodo,

el verbo que los pasos

llevan hacia tu casa

los acentos que dan

sentido a las esdrújulas.

Recogeré contigo en sus orillas

la sal y  el agua,

el vino del poema,

y busco el faro que ilumine el beso

que a tus pasos guía,

para que nada evite

que la palabra crezca

siendo abrazo y estribo

para sembrar poemas en tu pecho.

Antonio Pastor Gaitero

La Palabra

…Si la palabra calla algo nos vence,

se hace hielo el acento,

la denuncia descansa en el olvido

y en el amor se paraliza el beso.

Hoy estamos aquí porque la espera

se hace insostenible ante el abrazo

que busca la palabra del consuelo,

estamos para dar sin concesiones

para sumar en voz conocimientos

y el tiempo acude y la palabra vuela

si el verso se hace hogar entre nosotros.

Antonio Pastor Gaitero

Fragmento del poema «LLegan las lluvias y la nieve llega »

del libro «Viaja el tiempo en un tren sin estaciones»

A La Fídula. A Daniela Riso

A la Fídula, A Daniela Riso

Se apagarán  las luces de la sala, el escenario se apagará en silencio, se cerrará la puerta de la calle, el cierre gritará al bajar de nuevo su condena de sombras,  La Fídula cierra. Siete años han sido suficientes para crear abrigo haciendo casa y sostener sonrisas en abrazos, y construir pilares de amistad y aprendizaje que durarán por siempre.

Gracias Daniela Riso por tu paciencia amiga, tu presente sonrisa y tu enseñanza, nada puede apagar las encendidas velas del recuerdo, tu luminosa  paz y transparencia, nada puede apagar los ecos encendidos de las voces que ocuparon su espacio en tu escenario. Nada cerrará el círculo que protegiste donde la canción de autor habita.

 

La FÍDULA FOTO

Hay tanto que decir en el presente

Vuelvo al papel en blanco, al lapicero,

vuelvo a mirar por la ventana ausente,

mientras recuerdos del ayer procuro

y un racimo de versos edifican

el poema que escribo en este instante,

son olas en un mar enfurecido

de acentos y palabras.

Hay tanto que decir en el presente.

En este desconcierto que vivimos

tan sólo la verdad existe en actos

que justifican en ciernes las razones,

eso está mal, eso está bien señala

la lógica que invoco ante la duda.

El acto justifica realidades.

No hay que decir si eres o si haces

tus actos ya señalan tu injusticia

o tu bondad tus actos documentan,

El tiempo es insensible a la mentira

y en ella recupera la ignorancia

el inculto que en fuerzas reaparece,

y eleva el grito si la razón ignora,

de nada vale que la historia escriba

ese pasado que la vergüenza guarda

con el horror violento de la muerte.

El odio en la ignorancia se sustenta.

Antonio Pastor Gaitero

Adivinanza 2 de abril de 2020

Adivinanza

Al abrirlo, una sábana
se extiende por mis manos
como una nube blanca,
de pájaros repleta
con extendidas alas,
la alas son acentos,
los pájaros palabras.
Si se cierra descansan
en nieve las palabras
y las palabras duermen
en camas numeradas.
Si se abre descubres
el nombre de las plantas,
los nombres de los ríos,
el origen del agua,
una historia que empieza,
otra historia que acaba.
Si se cierra se juntan
las hojas y se callan
las voces de los ecos
que cuentan las batallas.
No sabrás si se cierra
si hay estrellas al alba.
Libro cuando lo abro
del papel las palabras.

Antonio Pastor Gaitero

Adivinanza del 28 de marzo de 2020

Seguimos con el juego de las adivinanzas en verso, para jugar con los más pequeños de la casa en esta situación de claustro obligatorio, para estar unidos en la distancia.

Ella tiene seis caminos

que a muchos sitios te acercan,

a veces te hacen llorar

y en ocasiones te alegran.

A bailar te invitan unos,

otros al llanto te llevan,

unos gruesos y otros finos

que a la misma metan llegan.

 

Tiene un corazón abierto

por donde las voces suenan,

y una armoniosa cintura

que a los sonidos elevan.

Un solo brazo sujeta

los caminos que son cuerdas.

Las canciones van y vienen

siempre por la misma senda.

 

Con una mano acaricias

con la otra mano sujetas.

Antonio Pastor Gaitero

 

 

 

A Pellejito, con él en cuarentena

Está contento,

salta por los sofás, las sillas,

se refugia y observa  entre las plantas,

corre y patina en el parquet, me mira,

le persigo y me escondo en los rincones,

se acerca sigiloso,

le alcanzo y le sujeto,

le cojo en brazos,

y bailamos un vals por la cocina,

él está sorprendido,

se alegra de tenerme siempre en casa.

No entiende del refugio en cuarentena,

él la soporta en su vivir diario.

Pellejito  me sigue a todas partes

se encarama a mis hombros

y allí se queda el tiempo que prefiere.

Mientras escribo me respeta,

quieto se queda en el estudio,

se asoma a la ventana mientras canto,

y pensará quizás mientras me escucha

-que suerte tiene aquél cuando pasea

en silencio, y sólo piensa en sus cosas.

¿Cuándo se irá a comprar el Antoñito ?

¿Y cuándo dejará la guitarrita?

Y a su pesar me sigue y me acompaña.

Antonio Pastor Gaitero   

CONCIERTO 28 DE FEBRERO 2020

Vuelvo con nuevos poemas y nuevas canciones. Vuelvo al escenario mágico de La Fídula, en el barrio de las letras de Madrid, en la Calle de las Huertas.

Cantaré entre otros poemas  esta canción:

Sea toda enseñanza una pizarra,

para borrar, para escribir de nuevo,

para aclarar la historia de la piedra,

para borrar el daño,

para escribir un beso.

Pizarra sin castigos, sin mandatos,

sin profesor con regla.

Con canciones y cuentos

que alarguen las sonrisas de los niños,

para que crezcan sabios con el juego,

con tizas de colores, sin banderas,

con cuadernos en blanco

para escribir sin miedo,

y dibujar poemas

para crecer sin dueño.

Poema de Antonio Pastor Gaitero del libro infantil » Nuevas andanzas de Antoñito el orejas»

 

 

 

Soneto a Hilario Martínez Nebreda

Se han posado en el árbol de mi llanto

Hilario Martínez Nebreda

 

A Hilario Martínez Nebreda

Se han posado en el árbol de mi llanto

los pájaros audaces de tu risa,

la bondad de tu voz que amar precisa

para escapar feliz del desencanto.

 

Se han posado en mi pena y me levanto

tus pájaros de luz, cuando indecisa

grita mi voz tu nombre, y mi sonrisa

es mueca de dolor y camposanto.

 

Estarás en la voz que amar serena

donde el azul te espera en su cuaderno

y el sustantivo espera en la alhacena.

 

Serás alas de luz en el invierno

y tus versos serán una colmena

de sonrisas, de paz, de amor eterno.

Antonio Pastor Gaitero

Adivinanza

Adivinanza del libro «Antoñito el orejas», libro publicado por» Lastura Ediciones»

 

No ve la luz aquél que ver no quiere,

no ve la luz el que a mirar se niega,

quien no alcanza el final ni ve ni llega

a conocer el fin que al fin supere.

 

No ve la solución, desgana adquiere,

seguir hoja por hoja el libro ruega,

no me cierre en sus manos, si me pliega,

nunca sabrá si el desenlace hiere.

 

Puede ser de aventuras, color rosa,

o negra puede ser o corta o larga,

puede ligera ser, puede ser losa.

 

De miedo, amor, si aburre te aletarga

al inicio lo lees, se escribe en prosa,

romántica, y si es drama será amarga.

Antonio Pastor Gaitero

 

 

 

Volveré a cantar lo mismo

cara-blanco-negro-cmyk

 

¿Qué fiera vive en mí que vivo y dejo

que el tiempo pase mudo por mi lado

y no me deje en huella reflejado

todo lo que acontece en el espejo?

 

¿Y qué animal seré si el llanto alejo

de mis ojos, si el grito desgarrado

no me turba, ni el hombre desolado?

¿A qué animal en actos me asemejo?

 

¿Al gavilán que vuela solitario?

¿Al astuto felino, pues razono?

¿A qué animal valoro, a cual denuesto?

 

¿Por qué me considero necesario,

si es más humana la expresión del mono,

si hasta el buitre es más hombre y más honesto.

Antonio Pastor Gaitero

Poema del libro «Sonetos de amor y otras ausencias» publicado por «Lastura ediciones»

Recitaré este poema y cantaré esta canción entre otros textos el viernes 25 de octubre en «La Fídula» en el barrio de las letras de Madrid, porque es un canto de amor en el sentido más amplio de la palabra.

 

A           A9            A        C#7

Y crecemos a golpes y nos hacemos fuertes

F#m              Em6                 F#7         Bm

endebles al amor y a la soledad, pequeños,

   E7                                                        A 

y fuertes al orgullo y al egoísmo fuertes,

   A                    A9                       C#7

y seguimos creciendo ante la duda y el miedo,

 F#m                   Em6                  F#7          Bm 

para vencer el miedo nos mentimos gritando

         E7                                                         A

y escuchamos negando para vencer la duda,

    Dm                            A               

almacenamos ira perdiendo tolerancia,

       B7                              E7

el poder nos enseña a leer libros en blanco

    Dm                                         A

y nos regala el miedo a los dioses y a la noche

  B                        B9                                E

y así seguimos solos venciendo soledades

A                                       C#7

Entre el amanecer y la noche hay tantos pasos,

         F#m            Em6               F#7           Bm

tanto mar que sentir y tanta sal en las olas,

 Dm                                  A

tanta savia nutriendo raíz, flores y frutos,

 B                                                   MI7

tanta esperanza en sueños creciendo y en sonrisas

           Dm                                   A

tanto amor tanta entrega dormida en nuestros brazos

B                                                   E7

tantos besos que dar tanta música en los labios,

      A                                       C#7 

que alejamos la noche en cada creciente luna

  F#m                Em6      F#7                        Bm

improvisando soles     para inventar mañanas

                          E7                                               A

y seguimos creciendo y juntos seremos fuertes.

Antonio Pastor Gaitero

cara-blanco-negro-cmyk

Diseño gráfico  Miguel Martín Barragán

 

Hoy canta en el compás de la espinela

Hoy canta en el compás de la espinela,

te llama en el  acento de tu nombre,

y el personal acento del pronombre

vuela sobre la mar y sobrevuela,

sigue surcando el mar, busca tu estela.

Quiere llegar al puerto de tus manos,

al refugio solar de los veranos,

al abrigo nocturno del abrazo.

Música, nombre, verso, en ese lazo

que en semillas trasladen los vilanos.

Antonio Pastor Gaitero. Portada del Libro El musical acento de tu nombre

Reseña del concierto del 20 de septiembre en La Fídula

La tarde amenazaba lluvia, pero un cálido viento apenas hacía bailar las hojas de los árboles, crucé tranquilo el Paseo el Prado y encaminé mis pasos al barrio de las letras, en la Calle de las Huertas 57 me esperaba un escenario amigo, la luz tenue de la sala provocaba en mí, la inquietud nerviosa del directo. Afiné la guitarra para probar sonido y empecé recitando un poema del nuevo libro «Con nombre propio». El silencio que me acompañó durante todo el concierto lo recibí como un abrazo y canté mis poemas con la  entrega sincera de un abrazo compartido.

Al finalizar el concierto sentí que me faltaba el abrazo de una despedida, es por eso que quiero volver a esta sala representativa de la canción de autor.

Estás hecha al olvido en esta tarde

que olvida el sol de mayo su existencia,

sería necesaria una  tormenta

de besos indulgentes, de iniciales

sonrisas en el alba del espejo

para esperar al mar desde la orilla,

para esperar la flor en los inviernos,

cuantas piedras tiré al acantilado

ese mes de diciembre y despedida

cuando el atardecer del mar lloraba.

 

Quizás la luna en su creciente guarde

la virtud que define la paciencia,

se divide en sus ciclos, tiene en cuenta

la fuerza natural de los metales,

entre los desengaños me hice viejo,

mi acero se oxidó, se tornó arcilla,

ya no vendrá la luna para vernos

de la mano seguir su paso alado,

de mi orilla tu mar buscó la huida

mientras la luna a nueva se alejaba.

Antonio Pastor Gaitero

Poema del libro «La respuesta del espejo» publicado por «Lastura Ediciones»

 

Membrillos

LLega el otoño y el membrillo llega, y llega la castaña , la nuez, la almendra, la avellana, la granada, la uva, y entre tantos y tantos frutos el membrillo elijo. Por su color de otoño y por su aroma y por el placer de cocinar su carne, elijo.

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Fotografía de Antonio Pastor Gaitero

Membrillos

Van Gogh pintó la forma y le dio brillo,

pintó la luz que su color refleja,

y en el cuadro dejó la moraleja

del otoño, del sol y del membrillo.

 

Es un cuento por sabio y por sencillo

que relata, el otoño y aconseja

que revive la vida, porque aleja

la idea de la muerte en su amarillo.

 

Don Antonio pintó en el sol del fruto,

frutos pintó esparcidos por el suelo

y abandonó su aroma y su atributo.

 

Yo, abrazo su interior y lo develo,

y recibo su aroma y lo disfruto,

y convierto ese fruto en caramelo.

Antonio Pastor Gaitero