Cuando dices mi nombre te renombro

Cuando dices mi nombre te renombro

y me oculto en tus labios y te indago,

y te encuentro desnuda en esa estrella

que pronuncia tu nombre en la mañana

y en luz arrebatada te convierte;

y le canto tu nombre a los espejos

que conservan la luz de la promesa,

la nitidez del alba en tu recinto,

cuando dices mi nombre me parece

que me late la vida entre tus labios.

Si madruga la niebla, yo te nombro,

te nombro hacia la luz porque me embriago

de tu amor sobre el humo de tu huella

que roza el corazón y lo desgrana,

grito tu nombre que pregona verte

en límites del mar, hacia lo lejos,

donde prende el amor y el amor besa;

a tu nombre me abrazo y me precinto,

cuando dices mi nombre me parece

que me late la vida entre tus labios.

Del libro “La respuesta del espejo”

BRINDEMOS HOY QUE EL TIEMPO PARTICIPA

Brindemos hoy que el tiempo participa

de esta irisada luz que no atardece

y nos deja la brisa amanecida

alejando la sombra de diciembre.

Brindemos hoy que el sol de la amatista

violáceo tiñe el mar y  restablece

con un tranquilo viento que acaricia,

el color de la luz cuando amanece.

Brindemos hoy que el viento se desliza

sobre el rumor pausado de las fuentes,

antes que un soplo aleje en despedida

la acompasada paz de la corriente.

No amaneció la mar y agradecida

refleja la mañana adolescente.

Brindemos hoy, brindemos por la vida

antes de que la noche nos despierte.

Antonio Pastor Gaitero

Poema del libro “La respuesta del espejo”

Cuando dices mi nombre te renombro

Cuando dices mi nombre te renombro

y me oculto en tus labios y te indago,

y te encuentro desnuda en esa estrella

que pronuncia tu nombre en la mañana

y en luz arrebatada te convierte,

y le canto tu nombre a los espejos

que conservan la luz de la promesa,

la nitidez del alba en tu recinto,

cuando dices mi nombre me parece

que me late la vida entre tus labios.

Si madruga la niebla, yo te nombro,

te nombro hacia la luz porque me embriago

de tu amor sobre el humo de tu huella

que roza el corazón y lo desgrana,

grito tu nombre que pregona verte

en límites del mar, hacia lo lejos,

donde prende el amor y el amor besa;

a tu nombre me abrazo y me precinto,

cuando dices mi nombre me parece

que me late la vida entre tus labios.

Antonio Pastor Gaitero

Poema del libro “La respuesta del espejo” publicado por “Lastura ediciones”