Cuando dices mi nombre te renombro

Cuando dices mi nombre te renombro

y me oculto en tus labios y te indago,

y te encuentro desnuda en esa estrella

que pronuncia tu nombre en la mañana

y en luz arrebatada te convierte,

y le canto tu nombre a los espejos

que conservan la luz de la promesa,

la nitidez del alba en tu recinto,

cuando dices mi nombre me parece

que me late la vida entre tus labios.

Si madruga la niebla, yo te nombro,

te nombro hacia la luz porque me embriago

de tu amor sobre el humo de tu huella

que roza el corazón y lo desgrana,

grito tu nombre que pregona verte

en límites del mar, hacia lo lejos,

donde prende el amor y el amor besa;

a tu nombre me abrazo y me precinto,

cuando dices mi nombre me parece

que me late la vida entre tus labios.

Antonio Pastor Gaitero

Poema del libro “La respuesta del espejo” publicado por “Lastura ediciones”