Y crecemos a golpes

En este poema canción utilizo unos versos de Gabriel Celaya , cita que da pie al poema.

No es una poesía gota a gota pensada

no es un bello producto, no es un fruto perfecto

es lo más necesario, lo que no tiene nombre

son gritos en el cielo y en la tierra son actos.

Porque vivimos a golpes, porque a penas sino dejan decir que somos quien somos

nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno estamos tocando el fondo.

Gabriel Celaya

Y crecemos a golpes y nos hacemos fuertes,

endebles al amor a la soledad pequeños

y fuertes al orgullo y al egoísmo fuertes

y débiles al beso, al adiós y a la caricia.

Y seguimos creciendo ante la duda y el miedo,

para vencer el miedo nos mentimos gritando

y escuchamos negando para vencer la duda,

almacenamos ira perdiendo tolerancia,

el poder nos enseña a leer libros en blanco

y nos regala el miedo a los dioses y a la noche,

y así seguimos solos venciendo soledades.

Entre el amanecer y la noche hay tantos pasos,

tanto mar que sentir y tanta sal en las olas,

tanta savia nutriendo raíz, flores y frutos,

tanta esperanza en sueños creciendo y en sonrisas,

tanto amor, tanta entrega dormida entre los brazos,

tantos besos que dar, tanta música en los labios,

que alejamos la noche en cada creciente luna

improvisando soles para inventar mañanas,

y seguimos creciendo y juntos seremos fuertes.

Antonio Pastor Gaitero

Concierto 27 de octubre

Recién salida del horno esta canción que estrenaré el día 27 de octubre, en la sala Jazzville– C/ Jesús Aprendiz 19. Poema del libro «Con nombre propio»

D6 F#m

No esperes a que asfalten el camino

Em A7 D6

ni a que alumbren la senda y la señalen con líneas fluorescentes

Em A7

ni temas al recodo,

D6 F#m

ni temas a las ramas si en otoño

B7 Em

brazos parecen que atraparte ansían

G

no esperes a la aurora

F#m

para iniciar el paso

Em A#7 A7

hasta el motivo que incesante te nombra,

G Fm Em A7

ni temas cuando el viento desordene las hojas de los árboles

F# Bm

y un silbido prolongue un eco largo

Em A7

que te obligue a mirar atrás con miedo,

D6 F#m B7 Em

En ese esfuerzo que prolonga el paso la meta está esperando.

G F#m Em A7

El paso decisivo es el primero en todos los caminos que te esperan.

F# Bm E A

No olvides colocar en la mochila toda la dignidad que al ser define,

F# Bm Em A7 D6

honradez y respeto y tolerancia, y así será la meta merecida.

Antonio Pastor Gaitero

Como el silencio quedas y agonizas

Como un manto de luz amanecida

diste a mi noche luz enamorada,

a tus labios dejaste acostumbrada

mi boca, por tus besos sorprendida.

Fuiste una hoguera en besos encendida,

como llamas la luz de tu mirada,

como estrella fugaz iluminada

cruzaste por el cielo de mi vida.

Sólo quedan del fuego las cenizas,

apenas la memoria de la llama

mantiene el beso de tu amor despierto.

Como el silencio quedas y agonizas,

como el recuerdo dejas en mi cama

un paisaje de dunas y desierto.

Poema del libro «El musical acento de tu nombre»

Publicado por «Lastura Ediciones»

Concierto en Déjà vu La Fídula

En la Latina, barrio castizo de Madrid, en una sala de conciertos amiga,

presenté en primicia un poema de Rodolfo Serrano de su libro «El frío de los días»

hice canción de sus versos y la melancolía se hizo tango y la soledad bolero.

Concierto en mayo

El día 19 de mayo de 2022 en la sala Jazzville cantaré canciones de poetas amigos y entre ellas, algunas del libro «Con nombre propio» y mi chotis «Con un mantón bordado de claveles» y para conocimiento del respetable que lo es, planto la letra de la canción isofacto, osease, más pronto que tarde, abur

Con un mantón bordado de claveles

calquea la gata alegre en la Arganzuela,

levanta el almidón su falda y vuela

ese volante al bies por las Cibeles.

Me calzo la parpusa y los biseles,

cremallera, chitón, que el cheli jela,

la gata con mirarme me camela,

de litri voy, pincel entre pinceles.

Nos vamos de Cascorro a la Gran Vía,

cangelo da cuando te fija un beso,

si coge le dos dibuja melodía,

me birla la razón y lo confieso

La vida es la caricia de su boca,

cangelo da cuando te fija un beso,

un lirio soy si su querer provoca.

me guinda la razón y lo confieso.

Antonio Pastor Gaitero

Presentación del libro «Con nombre propio»

El viernes 8 de abril de 2022 en Madrid, en la biblioteca «Eugenio Trías» (Taller de ideas) presento el libro «Con nombre propio» publicado por «Lastura ediciones» en la compañía de María Guivernau, poeta, Lidia López Miguel, editora, y presentado por Valentín Martín, escritor.

…por una poesía en la que fondo y forma se confundieran como el calor y el fuego del que sale, como el agua y el hielo que la aprisionan. Víctor Chamorro

A Víctor Chamorro

¿Qué serena actitud razón serena?

¿Qué silencios tus ecos comunican?

Atención e interés se multiplican

y la palabra se desencadena.

Yo te escucho en tus libros y se ordena

la voz y la enseñanza, porque indican 

los pasos de la historia, y edifican

dignidad y razón, y en mi alacena.

Aseguro tu escrito y tu presencia,

mientras seguimos en la voz constantes

cultivo tu palabra en la paciencia.  

 

Has dejado en mi vida tus instantes.

Por recibir de tu saber docencia

dejo abierto mi pecho y sus estantes.

Antonio Pastor Gaitero

Poema del libro «Con nombre propio»

A Lorenzo Pastor Gaitero

Hoy levanto mi pluma porque quiero

dibujar en tu voz nuevas palabras

que reflejen el eco del silencio

en la bóveda azul de la memoria

tu presencia de abrazo sosegada.

Allí en donde estés tu voz espero

para hablar de la mar y de la encina,

del origen del aire y la distancia,

de la existente vida y su conjunto,

de todos los planetas y sus formas,

para hablar por hablar, para escucharte,

y responder con canto tu regreso.

Porque llueve en mi pecho la mañana,

te espera en el cobijo de la aurora,

abierto  de rocío y hierbabuena,

y el corazón hendido te suplica

¡Acércate!, Yo sé que no te has ido.

Porque tengo sequía de tus manos

te abrazo ahora que mi pluma cita

en este escrito de vida tolerada

tu nombre en el abrazo que propongo.

Llámame zarco, ya que paciente espero

como la mar los vientos encendidos

para acercar mis brazos a la orilla

de tu serena voz amanecida,

para esperar paciente

la calma que propones,

para jugar al mus de compañeros,

 y recorrer de tapas nuestros bares.

Digo tu nombre, y sabes que te escribo,

en este mar azul donde te espera

un cielo de satén y de cretonas.

Antonio Pastor Gaitero

Poema del libro «Con nombre propio»

No a la guerra

Me viste de vergüenza la mañana 

y la noche me duerme avergonzado, 

y me creo culpable si no escribo, 

si callo y no denuncio, 

si miro atrás y muestro mi ceguera. 

Un monstruo crece y vive 

alimenta el terror, 

con la mentira asciende, 

siembra la muerte y nace 

y en el oro se baña y reproduce, 

oculta la verdad, 

dicta sentencia, acusa sin reparo, 

se reparte el caudal 

que roba sin respiro, 

mientras la muerte inacabable gira, 

en círculos se agita 

y en espiral como un ciclón arrastra 

al fondo del abismo la existencia, 

y la guerra fomenta, 

y el inmigrante huye, 

y el mar es una fosa 

que custodia los sueños. 

Este monstruo se nutre de silencios, 

si callamos, el monstruo nos devora. 

Antonio Pastor Gaitero

Poema del libro «Con nombre propio»

Deseos

Le pido al tiempo para ti, sosiego,  

y-esa salud que todo el mundo pide,                    

no solo en este nuevo año, y anide

mi abrazo en ti que en este canto entrego.   

                                               

Te abrazo y te deseo en el apego,     

en la amistad que en nuestro amor reside,                

pide a la vida que al amor envide      

y recoge las flores del espliego.

Deseo tranquilidad que nada empañe     

los pasos que nos quedan del trasiego     

de vivir, que la suerte te acompañe.

        

Que tañe en ti la vida y tañe y tañe,       

por ser feliz en alas te despliego,     

no dejes que la ortiga nos engañe.

Antonio Pastor Gaitero

      

Guernica, al cuadro de Pablo Picasso

Guernica. Al cuadro de Pablo Picasso

Queda el terror de la guerra

en el lienzo reflejado

y grita el pájaro alado

y el toro a su miedo encierra

y herido el caballo aterra

y la luz desaparece

y el color huye y parece

que escucho un grito en la sombra,

la madre al  hijo renombra

y crece el dolor y crece.

Poema del libro «Con nombre propio» de Antonio Pastor Gaitero. Publicado por «Lastura ediciones»

No puedo decirte adiós

Sé por tus labios que hay un dulzor a fresco en la mañana.

Y porque quiero verte me reflejo en el recuerdo ansiado de tu imagen

que como el mar, tu mar, mi alma serena,

y me reflejo en ti para abrazarte,

para fundir en desnudez locuras y contemplarte, amor, y contemplarte.

Que torpe soy, no percibir tu risa paralela a la vida,

ni tu suma de amor multiplicada en besos.

No puedo decirte adiós,

no puedo pronunciar esa palabra,

la odié desde niño ¿Sabes?

mucho antes quizás de pronunciarla,

no puedo decirte adiós,

no puedo pronunciar esa palabra.

Antonio Pastor Gaitero

Firmando en la Feria del libro de Madrid

Lunes 20 de septiembre de 2020.

La tarde de luz se vencía en los cristales de las nubes, amenazaba lluvia, apenas unas gotas cayeron al asfalto, y lento el atardecer seguía su curso hacia las sombras, el sol se hizo dueño de unas horas.

El la caseta 150 de la Feria del libro de Madrid, estaba colocándose para su presentación el libro «Con nombre propio» publicado por «Lastura ediciones».

Eolo dispersaba seguro en su paciencia unos nubarrones grises de acuarelas.

En mis manos el libro, y lo levanto, abro sus hojas y en ellas me entretengo, y leo para mí en un susurro: «Tú sabes que te nombro cuando escribo…/ sabes que estás en el acento eterno de un adiós que espera tu regreso/ que la esperanza de sentir tus labios en el fondo del sueño permanece…

Vinieron a verme amigos que alegraron la tarde y firmé con la ilusión de un niño con sus primeros juguetes, este libro de poemas que os dedico.

Novedad editorial

A través de Lastura ediciones.

Antonio Pastor Gaitero, cantautor, poeta y amigo, es único cantándole a la amistad, al amor y a la justicia, así nos lo demuestra en este nuevo título, «Con nombre propio», como ya lo hizo en otros publicados anteriormente en nuestra colección de poesía: «Sonetos de amor y otras ausencias», «Tan solo por la luz la sombra existe», «La respuesta del espejo» y «El musical acento de tu nombre». Bienvenido este «Con nombre propio» acompañado por un excelente prólogo de María Guivernau, un diseño de cubierta de Miguel Martín Barragán e imagen de solapa de Pedro Tofiño.

En breve lo tendremos por fin en las manos y disponible en la caseta 150 de la Feria del Libro de Madrid.

@Lastura ediciones lasturaediciones.com

Estoy en un otoño permanente

No es un atardecer que anuncie el frío

si el otoño de nuevo se presenta,

ni es un adiós que a toda luz ahuyenta,

ni es ocaso de sombra y desafío.

Es sólo al entender del canto mío

el sueño del verano que se asienta,

y en su descanso nutre y se sustenta

del agua que recoge del rocío.

Estoy en un otoño permanente

esperando al invierno de mis días

como el final que fuera y nunca espero.

Con la alegría de un adolescente

huyo de la tristeza y las sequías

y riego mi paciencia y la reitero.

Antonio P. GaiteroAntonio Pastor Gaiteroantoniopastorcantautor.com

Poema del libro «El musical acento de tu nombre»

Publicado por Lastura Ediciones

Fotografía de Antonio P. Gaitero

DISTANTE POR LA DUDA, AMOR AUSENTE

Distante por la duda, amor ausente,

vuelve, mi soledad te llama, lejos

está mi frágil voz y mis complejos

tan cerca y tu distancia tan doliente,

y está mi mar tan lejos de tu frente,

y mis brazos tan faltos de consejos,

mis silencios sin lunas, tan parejos

al miedo, y el vacío tan presente,

que sin ti nada siento, y desconfío

tanto de mí como del hombre dudo,

¿Qué me queda después de esta impotencia?

Regresa amor, y aleja el desvarío,

yo a la razón de respirar acudo,

no se puede vivir, sin tu presencia.

Poema del libro «La respuesta del espejo»

Publicado por Lastura ediciones

Te pienso ahora que el escrito nombra

Te pienso ahora que el escrito nombra

la imagen de tu risa paralela

al surco de tu boca, y se desvela

la sed del beso que al amor asombra.

Te pienso de mañana si la sombra

me cubre de recuerdo y sobrevuela

sobre el verso, el soneto y la espinela

cuando el canto te llama y te renombra.

Faltan instantes para estar a solas,

lo saben nuestras manos en la espera

del tacto al beso que al amor apresa.

Se nos escapa el mar entre las olas,

lo sabe el tiempo que tu adiós tolera,

lo sabe nuestra boca si no besa. 

Antonio Pastor Gaitero

Mi nueva guitarra

Tú sabes que te nombro cuando escribo

Tú sabes que te nombro cuando escribo,

y en el poema estás cuando la noche

con sábanas de lirios nos cobija.

Recuerda que que una tarde te quedaste

dormida entre los brazos de la aurora

y se hizo eterno el sueño de los besos

que esperaban el fuego en tu contorno.

Sé que sabes que cuando digo vida

te nombro y te recuerdo,

y cuando escribo beso

te beso y te pronuncio,

sé que sabes que estás en el acento eterno

de un adiós que espera tu regreso.

Que la palabra abraza y te sonríe

porque sentirme vivo fue la causa

que tu mano mi mano protegiera,

que la esperanza de sentir tus labios

en el fondo del sueño permanece.

Sé que sabes que ayer no es el pasado

que te espero impaciente todavía.

Antonio Pastor Gaitero

Poemas cotidianos

He de decir por defender mi estima

que no salgo sin ella y soy prudente

miedo y respeto tengo a la pandemia,

soy persona de riesgo y me lastima

sin mascarilla ver al imprudente

y es esta una razón que al tonto apremia.

 

Si me protejo es por salvar si puedo

de infectar por contagio a otras personas

y protegerme así de ser infecto,

tan sólo fue un despiste y tengo miedo,

si piensas que no es nada no razonas,

te viene grande ¡Tonto! Este proyecto.

 

El virus sigue ahí, está presente

no se esconde ni avisa, está en el aire

y te acecha y  te infecta si respiras.

¿Lo ves? No tengas dos dedos de frente,

no des a la razón ningún desaire

la muerte se presenta sin mentiras.

 

Fue un despiste, salí sin mascarilla,

y a casa fui corriendo avergonzado,

cubriéndome la cara con las manos.

Corro en ziz zaz, me tuerzo una rodilla

y en ese instante pasan por mi lado

una chica, un mengano y dos zutanos.

 

Uno me mira mal y me reprende

¡Guarda la distancia al menos!- dice

los otros dos apenas si se inmutan,

si va a por ella el pobre me defiende

mi vecina Joaquina que predice:

¡Él se la pone siempre! no discutan.

 

Salgo por fin con ella bien sujeta

y me voy separando de la gente

que alegre pasa o que corriendo vuela,

los hay desvergonzados por su jeta

pero he de comentar y soy consciente

que son la mayoría buena escuela.

 

Corregir el error y no dar pausa,

ni un pequeño despiste ni un olvido

tengo que dar al virus que me aterra,

es esta la verdad para esta causa.

En algunas peleas ha vencido

mas saldrá derrotado en esta guerra.

Antonio Pastor Gaitero

 

Imagen destacada de Rocío Pastor Eugenio WOMANWORD

Aliteración

 

Tu mirada de miras minuciosas

indefenso dejó mi labio herido,

y un beso de embeleso suspendido

llano llenó mis labios, que sonrosas.

 

Fuego manan tus manos milagrosas,

me acerqué con acierto a su latido,

lento delata el lazo y ni he querido

a tus manos dejar de ser ociosas.

 

Me sujetan tus manos y parece

que el beso crece, besa y se anticipa

y el sueño en tu mirar se adueña y mece.

 

Se levanta, se eleva y se emancipa

al fuego fiero firme permanece

desemboca en tu boca y participa.

Antonio Pastor Gaitero

 

Antonio en la presentación del 7 de marzo-6

Fotografía de Pedro Ignacio Tofiño

 

 

Primeros acordes

No quiero ser la nieve que deshace

su vida y su esplendor sin resistencia,

y me enfrento al calor porque convierte

en nieve derretida mi conciencia.

Y no seré la rama deshojada

que no recibe aprecio por pobreza,

la vida es mi raíz, y despoblada

ha de brotar la savia en mi madera.

No quiero ser el árbol que termina

sus días sin nacer la primavera,

he de extender mis brazos hacia el aire

y crecer a la luz en la arboleda.

 

No quiero ser el grito enmudecido

que no conoce el eco en la garganta,

que no conoce luz porque enmudece

entre sombras su acento y su palabra.

No quiero ser servil el instrumento

que en otras manos cuando soplan suena,

en aire convertirme quiero, en aire,

y a mi aire cantar y a mi manera.

No quiero se  la máquina precisa

que apretando el botón se enciende y rueda.

Antonio Pastor Gaitero (1973)

Canción del libro «Primeras canciones»

Recopilación de canciones de la década de 1970