Mundo de muñecos (1973)

Os complace extender sobre nosotros

vuestra tejida capa envolvente,

absorbente y necesaria del miedo

en este mundo de muñecos.

El temor es necesario para la quietud,

para caer en la apatía necesaria,

no ir más allá significa no moverse

y estar parado,

significa ser un instrumento

en vuestras manos.

Nos enseñáis la ignorancia

y nos llamáis analfabetos,

nos cerráis los ojos

para llamarnos ciegos,

pero vendrá el día de los libres, de la luz,

se romperán las cuerdas de los muñecos

y caerán los manipuladores.

Y correremos las marionetas al fin libres,

al fin libres

correremos las marionetas al fin libres.

Antonio Pastor Gaitero (1973)

 

SÍ, YA SÉ, NO ME REPITAN ES LO ESTABLECIDO Y BASTA (1974)

SÍ, ya sé,

sé por qué la pared es necesaria,

nos obliga a girar sobre los pasos,

nos encierra en los muros de la casa.

Sí, ya sé, no me repitan,

es lo establecido y basta.

El mismo ritmo de siempre,

la misma canción guiada

por la vieja batuta envejecida

de ese viejo maestro, la ignorancia,

que supo inventar la clase

que quiso ponernos tapias,

vendas de hormigón forjado

sobre los ojos del alma.

 

Sí, ya sé, no me repitan

¿Por qué cambiar si es cómoda la danza?

Sí, ya sé, no me repitan

es lo establecido y basta.

Cambiemos la melodía,

las ventanas de la casa,

la cultura nuestra escuela,

la dignidad nuestra causa. (1974)

Antonio Pastor Gaitero

Canción del libro “Primeras canciones”

Antonio y Jose Miguel 1974

José Miguel acompañándome en la canción y en la amistad

Antonio 1974

 

Primeros acordes

No quiero ser la nieve que deshace

su vida y su esplendor sin resistencia,

y me enfrento al calor porque convierte

en nieve derretida mi conciencia.

Y no seré la rama deshojada

que no recibe aprecio por pobreza,

la vida es mi raíz, y despoblada

ha de brotar la savia en mi madera.

No quiero ser el árbol que termina

sus días sin nacer la primavera,

he de extender mis brazos hacia el aire

y crecer a la luz en la arboleda.

 

No quiero ser el grito enmudecido

que no conoce el eco en la garganta,

que no conoce luz porque enmudece

entre sombras su acento y su palabra.

No quiero ser servil el instrumento

que en otras manos cuando soplan suena,

en aire convertirme quiero, en aire,

y a mi aire cantar y a mi manera.

No quiero se  la máquina precisa

que apretando el botón se enciende y rueda.

Antonio Pastor Gaitero (1973)

Canción del libro “Primeras canciones”

Recopilación de canciones de la década de 1970  

 

A LAURA PASTOR EUGENIO

A Laura Pastor Eugenio -29 de Mayo de 2020

La suma de los años no es el tiempo

que extiende y suma y que mayor nos hace,

sólo el tiempo que vida disfrutamos

suma lunas y suma atardeceres,

y suma, si cruzamos horizontes

para vencer obstáculos de niebla,

si el pulso se acelera y la alegría

brota indomable ávida de vida

cual manantial naciente,

sólo el tiempo que al afecto acude

con lágrimas reúne y besos alza

es el tiempo que cuenta y te pervive,

si saltas, vuelas, ríes, lloras, amas,

bailas, denuncias, cantas, y defiendes,

si corres a la luz y la proteges

vives los años que tu tiempo ocupa.

Lo demás es vacío que no suma,

es ábaco de fácil aritmética

sin pulso, sin lágrima ni júbilo.

La edad es una anécdota imprecisa

que pretende inhibirnos del contento

si pensamos que el tiempo nos distancia

de la búsqueda del juego y la caricia.

Antonio Pastor Gaitero

Laura -7 (2)

 

Hilario Martínez Nebreda

Hilario cuando terminaba de recitar un poema miraba a su alrededor con una sonrisa cómplice, y uno a uno respondíamos con una sonrisa por abrazo, conocí a Hilario en la tertulia del Café de Oriente, en los inicios del año 2000, o en los finales de 1999, asiduos los dos al evento poético, fue su cordialidad lazo indispensable para el afecto, maestro de la amistad, era su presencia motivo de encuentro y aprendizaje. Fue necesario conocerte, te admiro y te quiero.

Dejo este poema de su libro  “Heridas de piedra” publicado en la Antología del Café de Oriente “Hiriendo de la luz el mar helado”

Se han posado en el árbol de mi llanto

aves oscuras. Y asoma sombría

una manada de lobos que guía,

por escarpadas noches, un abanto.

¿No ves mi piel, morena de quebranto,

envite del estío…? Y me creía

girasol bajo el sol del mediodía

en un jardín, sombrero de amaranto.

Si te vas espantada al ver que lloro,

¿Dónde tu voz que sé que cuando llamas

me puebla de palomas como un coro?

Ángel de piedra, huésped de las ramas,

herido del relámpago sonoro

ven a guardar la luna entre las llamas.

HILARIO MARTÍNEZ NEBREDA

 

Seré el cordón que frunza tu vestido

Seré el cordón que frunza tu vestido,

la cinta en la jareta que capture

para ceñir en lazo a tu cintura

la luz de tus hermosas catedrales.

 

Las altas torres que mi beso ansían.

Las cumbres generosas del latido

serán abrigo que la noche guarda

en clara redondez de luna llena.

 

En las sábanas nuevas de tu lecho

crecerán amapolas entre espigas

y un aroma de sol será en tu espalda

 

el refugio del beso que te añora.

Seré el cordón que anude tus abrazos,

y el nudo que desate tu lujuria.

Antonio Pastor Gaitero

Poema del libro “El musical acento de tu nombre”

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Fotografía de Rocío Pastor Eugenio

Adivinanza

Adivinanza del libro “Antoñito el orejas”, libro publicado por” Lastura Ediciones”

 

No ve la luz aquél que ver no quiere,

no ve la luz el que a mirar se niega,

quien no alcanza el final ni ve ni llega

a conocer el fin que al fin supere.

 

No ve la solución, desgana adquiere,

seguir hoja por hoja el libro ruega,

no me cierre en sus manos, si me pliega,

nunca sabrá si el desenlace hiere.

 

Puede ser de aventuras, color rosa,

o negra puede ser o corta o larga,

puede ligera ser, puede ser losa.

 

De miedo, amor, si aburre te aletarga

al inicio lo lees, se escribe en prosa,

romántica, y si es drama será amarga.

Antonio Pastor Gaitero

 

 

 

Reseña del concierto del 20 de septiembre en La Fídula

La tarde amenazaba lluvia, pero un cálido viento apenas hacía bailar las hojas de los árboles, crucé tranquilo el Paseo el Prado y encaminé mis pasos al barrio de las letras, en la Calle de las Huertas 57 me esperaba un escenario amigo, la luz tenue de la sala provocaba en mí, la inquietud nerviosa del directo. Afiné la guitarra para probar sonido y empecé recitando un poema del nuevo libro “Con nombre propio”. El silencio que me acompañó durante todo el concierto lo recibí como un abrazo y canté mis poemas con la  entrega sincera de un abrazo compartido.

Al finalizar el concierto sentí que me faltaba el abrazo de una despedida, es por eso que quiero volver a esta sala representativa de la canción de autor.

Estás hecha al olvido en esta tarde

que olvida el sol de mayo su existencia,

sería necesaria una  tormenta

de besos indulgentes, de iniciales

sonrisas en el alba del espejo

para esperar al mar desde la orilla,

para esperar la flor en los inviernos,

cuantas piedras tiré al acantilado

ese mes de diciembre y despedida

cuando el atardecer del mar lloraba.

 

Quizás la luna en su creciente guarde

la virtud que define la paciencia,

se divide en sus ciclos, tiene en cuenta

la fuerza natural de los metales,

entre los desengaños me hice viejo,

mi acero se oxidó, se tornó arcilla,

ya no vendrá la luna para vernos

de la mano seguir su paso alado,

de mi orilla tu mar buscó la huida

mientras la luna a nueva se alejaba.

Antonio Pastor Gaitero

Poema del libro “La respuesta del espejo” publicado por “Lastura Ediciones”

 

Concierto en el Llagar, en Canillejas

La pelota ahuevada

En el barrio jugábamos al fútbol en la plaza del cine (la plaza del cine y la plaza de la iglesia eran las únicas que estaban asfaltadas). Fernando era el más alto y era también el único niño que tenía pelota, y él decía quien jugaba con ella y quien se quedaba sin jugar. Mi amigo “Rafaelito” era muy delgado y casi nunca contaban él, mi amiga Carmencita era muy guapa y valiente y era la primera que elegía Fernando para su equipo, yo era el portero, porque me tiraba al suelo aunque fuera de piedra y lo paraba casi todo. Fernando que era el mayor tenía diez años. Bajaba después de merendar y decidía a pies con Hilarita, que era la mayor de las chicas, quien elegía cada uno para su equipo.

A mí casi siempre me elegían de los primeros. Esa tarde nadie quiso elegir a mi amigo Rafaelito y mi amiga Carmencita dijo que si él no jugaba, ella tampoco. Me puse al lado de Carmencita y dije que yo tampoco jugaba, entonces a Fernando le dio por reír y dijo qué tontos, pues vale os quedáis sin jugar.

Nos fuimos al callejón del barro a jugar al “gua” (a las canicas) y se vino con nosotros Teresa que era muy alta, Pablo que jugaba muy bien al fútbol y mi hermana Carmina.

Rafaelito, Matilde, Carmencita y mi hermana Carmina, al poco se fueron a merendar y nos quedamos Pablo y yo jugando a las canicas. Hicimos una raya en la tierra para salir, primero teníamos que meter la bola en el agujero y luego golpear con nuestra bola la canica del contrario y seguidamente volver a meter la bola en el “gua”, así ganábamos una bola, Pablo tenía mucho tino, era el mejor, si yo alejaba la bola me daba y luego metía su bola en el “gua” aunque estuviera muy lejos, si por el contrario me acercaba al agujero, Pablo tiraba al “gua”, la metía y luego golpeaba la mía con precisión y otra vez me ganaba, se estaba haciendo de noche, apenas veíamos jugar y menos mal, porque ya no me quedaban bolas para seguir jugando, me arruchó, hasta mi bola preferida que era de cristal azul.

Llegó el día de mi cumpleaños y mi madre me llevo a una fábrica de pelotas de goma que había en el “Pitañal”,  que era un barrio que estaba arriba del nuestro. Teníamos que atravesar para llegar a él, la era y el melonar, donde a veces íbamos a “coger” melones.

Me compro una pelota de goma que se la vendieron muy barata porque salió defectuosa, tenía un huevo. A mí no me gustó y lloré mucho. Mi madre me dijo, no te enfades y alégrate, tienes una pelota para jugar.

Yo no quería sacar mi pelota a la calle, me daba vergüenza y la escondí debajo de la cama.

Mi hermana Carmina se lo dijo a mi amiga Carmencita y las dos me convencieron para jugar en la plaza.

Fernando y todos los demás se rieron de mi pelota, que cuando botaba no sabíamos qué dirección iba a tomar y nos obligaba a correr detrás de ella cuando el huevo tocaba la calzada. Carmencita se reía como nunca y Rafaelito que era por cierto del Atlético de Madrid corría como un loco tras ella riéndose también. Para no correr tanto, dijimos que mejor nos la pasábamos de mano en mano haciendo un corro, pero cuando se nos caía, otra vez, todos corriendo detrás de la pelota, nos partíamos de risa.

Inventamos el rugby-fútbol, era súper divertido.

Fernando, Hilarita y todos los demás se acercaron  y nos dijeron que si podían jugar con nosotros. Carmencita y mi hermana Carmina les dijeron que si, pero Rafaelito será quién elija a pies con Matilde los componentes de los dos equipos. Rafaelito ganó a pies y me eligió a mí el primero.

Me fui corriendo a mi casa, ¡Mamá¡ ¡Mamá! ¡Abre! Salió mi madre asustada, le di un beso y me fui corriendo a la plaza.

Cuando llegué estaban todos jugando y riendo con mi pelota.

Cuento del libro” Adivinanzas, el libro olvidado y otros cuentos”

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El pulso de la especie

A Laura Pastor Eugenio

Es verde el mar, es verde si lo miro

a través de tus ojos,

y  verde el cielo y verde la esperanza.

Verde madera tu mirada verde

y tus ojos de estrellas consteladas

serán campos de arroz en la albufera

de mi pecho,  vivencia  y alimento.

 

El trigo crece verde hacia la espiga,

y la semilla brota y enriquece

el campo y sus confines siderales,

y sucede la vida y sus misterios,

y el origen del fruto multiplica

la razón de vivir en armonía,

la razón de la savia  desatada,

el pulso de la especie.

 

El tiempo suma y pasa, es insensible

al ciclo natural que nos persigue,

siendo incesante el paso de los años,

pero sabemos que el instante es nuestro

y nada puede acelerar un beso

si el abrazo destella en tus pupilas.

LAURA 2018- CHUPETE

Laura tiene el acento suspendido,

entre vocales  une la palabra

y vuela victorioso en la mañana

el verdecido gesto de su nombre

a sus ojos de vida llena y nítida.

 

El tiempo ni es pasado ni es olvido

El tiempo ni es pasado ni es olvido

cuando el beso se queda en la memoria,

no tengo a tu recuerdo escapatoria,

ni tengo este suplicio merecido.

 

Me vine solo, con tu adiós vencido,

un carrusel tu voz, y yo la noria

que gira tras de ti, en obligatoria

caricia, inaccesible, sin sentido.

 

Eres mi viento, mi timón, mi vela,

la cuna de los sueños donde habito,

surca mi barca sobre el mar tu estela.

 

No te quiero olvidar ni sueño evito

pues sólo tu recuerdo me consuela.

Dejo tu amor en mi silencio escrito.

barco

Diseño de Miguel Martín Barragán

Poema del libro “El musical acento de tu nombre”

Música de Antonio Pastor Gaitero

El tiempo pasa y es inevitable

Antonio Pastor Gaitero

El tiempo pasa y es inevitable

cumpliendo así los ciclos de la vida,

mas viajar con el tiempo es lo importante,

sentir el aire fresco en la mañana

y la brisa de sal que el mar renace

y brindar por la vida y por un sueño

paralizando el tiempo en ese instante.

Al sentir amistad en tu sonrisa

le das valor al tiempo y me parece

que siento los minutos cuando laten

y el tiempo entre nosotros se entretiene.

No se le vence al tiempo con la urgencia,

sólo con la paciencia se le vence.

El tiempo pasa y es inevitable,

sentir cada segundo y su latido

y compartir tu tiempo es lo importante.

Poema del libro “La respuesta del espejo”

Aprendimos con cuentos el engaño

Adelanto este poema del libro”El musical acento de tu nombre” por la lucha y la defensa de la igualdad entre personas.

Aprendimos con cuentos el engaño.

La farsa fue motivo y pesadilla,

no has sido ni serás media costilla,

ya es hora de salir de ese rebaño.

 

Hizo el poder por defender el daño

ofrecer sin razón la otra mejilla,

el miedo es del poder la zancadilla

que por callar coloco y acompaño.

 

Eres la vida, de la luz la franja

que defiende igualdad siendo primera,

la existencia del pan y de la espiga.

 

Nunca serás mujer media naranja,

ni paloma en tu vientre, ni ceguera,

por mucho que el poder del hombre diga.

Antonio Pastor Gaitero

Foto calentario 2017

Fotografía de http://www.javierjimeno.com

 

 

 

Regala libros

No existe mejor regalo que un libro, en todas la fechas, en todas las ocasiones.El libro es un mundo por descubrir, se convierte en tu compañía, te hace suyo y siempre te espera impaciente a la lectura, se siente cómodo en tus manos, y vivo cuando abres sus páginas.

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Pedidos a

http://www.lastura.es

http://www.editorialjuglar.com

 

antoniopastorcantautor@gmail.com

Adivinanzas, el libro olvidado y otros cuentos

aaadivinanzas

Pellejito

Tenía apenas dos meses cuando llegó a casa, los ojos algo inclinados y verdes como una hoja de lechuga al trasluz, inquieto y cariñoso se dejaba abrazar por todos y a todos ronroneaba. No tiene pelo, y unos minúsculos pelillos casi invisibles en el morro, le delataban como gato. Tiene unas enormes orejas puntiagudas elevadas al techo de la casa que giran rápidas y precisas al mínimo ruido que detectan. Algunos amigos dicen ¡Qué raro! Pero cuando le miras de cerca y le coges en brazos, te parece el gato más bonito del mundo, acerca su carita a la tuya y coloca una de sus manos en tu mano, te mira y ronronea…

Pellejito

Fragmento del cuento de “Pellejito” incluido en el libro “Adivinanzas, el libro olvidado y otros cuentos.

Adivinanzas y cuentos

Y jugar con las palabras, y jugar al acertijo, jugar con el pensamiento, el verso juega en poemas, y en el papel queda el juego.

Volver al cuento es preciso, al color del dibujo en el enredo, volver a la adivinanza, porque jugar siempre es nuevo.

Adivinanzas- cubierta

El día 9 de junio en la feria del libro de Madrid 2017, firmaré en el stand 289 de la Editorial Huerga y Fierro editores, el libro infantil “Adivinanzas, el libro olvidado y otros cuentos” publicado por Editorial Juglar.

Adivinanza Nº 7

Ella tiene seis caminos
que a muchos sitios te acercan,
a veces te hacen llorar
y en ocasiones te alegran.
A bailar te invitan unos,
otros al llanto te llevan,
unos gruesos y otros finos
que a la misma meta llegan.
Tiene un corazón abierto
por donde las voces suenan,
y una armoniosa cintura
que a los sonidos elevan.
Un solo brazo sujeta
los caminos que son cuerdas.
Las canciones van y vienen
siempre por la misma senda.
Con una mano acaricias
con la otra mano sujetas.

                      Antonio Pastor Gaitero

aaadivinanzas

Feria del libro de Rivas

El sábado 22 de abril estaré presente en la feria del libro de Rivas en la presentación del libro “La respuesta del espejo” a las 13:30 horas, Sala de Marcos Ana. Sirva como adelanto este poema:

Distante por la duda, amor ausente,

vuelve, mi soledad te llama, lejos

está mi frágil voz y mis complejos

tan cerca y tu distancia tan doliente,

 

y está mi mar tan lejos de tu frente,

y mis brazos tan faltos de consejos,

mis silencios sin lunas, tan parejos

al miedo, y el vacío tan presente,

 

que sin ti nada siento, y desconfío

tanto de mi como del hombre dudo,

¿Qué me queda después de esta impotencia?

 

Regresa amor, y aleja el desvarío,

yo a la razón de respirar acudo,

no se puede vivir, sin tu presencia.

                                     Antonio Pastor Gaitero

                                              feria del libro de Rivas 2017portada_larespuestadelespejo

El tren de la memoria

tren

Me recuerda también las despedidas,

cuando el tren se alejó sin estaciones

y mi hermano marchó sin equipaje

sin apenas cruzar el horizonte

que en los inviernos la tristeza deja

y a mi madre vistió de negra noche.

Y un marzo que apuntaba primaveras,

un nuevo tren pasó sin avisarme

y se llevó los lazos del futuro

desatando los llantos de la ausencia,

y yo quedé tan huérfano de andenes

que tengo marzo vivo en la memoria.

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Un ábaco de historia me recuerda

los cuentos de mi abuela entre candiles

al abrigo, al rescoldo del brasero

o a la luz de la noche en el estío.

Luna-1

Un ábaco de historia me recuerda

la paz apaciguada de mi padre,

su aflamencada voz enmudecida,

que escasas veces elevaba en canto

y en raras ocasiones escuchaba;

su eterna compañía que aún nos sigue.

A mi madre en su trajín sumando

esfuerzos, para todos vigilante,

un ábaco de aromas me recuerda

el olor de la luna en el verano,

y el olor de la llama en los candiles,

y el olor del gazpacho y de las migas,

y el del jarabe si la tos me daba.

                                      Antonio Pastor Gaitero

Fragmento del libro “La respuesta del espejo”

 

Vuelvo a mi barrio

Era Canillejas el lugar perfecto para crecer jugando, en el verano la tarde se hacía eterna y la noche después de la cena era reunión de cuentos o relatos de miedo.

Las calles sin asfaltar eran del barro campos de juegos, “el inque” “el gua” “la raya, “el tejo””el boni”… Cerca estaba la plaza de Cupido, la plaza del cine Alaska, de sesión continua, donde  veíamos las películas dos veces, allí jugábamos al fútbol, al pañuelo, al tú la llevas, al rescate, a la comba, a la gallinita  ciega, a la una andaba la mula y entre otros, al tú besarás al que te guste más,  a este juego me apuntaba siempre.

Vuelvo al barrio, a la plaza que fue “Mora de Rubielos” ahora Plaza  de la Villa de Canillejas, donde durante muchos años defendí un negocio familiar llamado “Tejidos El Carmen” hasta la jubilación.

Entre cliente y cliente hacia tiempo para cantar canciones  y así entre otras hice “Antonio el retalitos”.

Soy Antonio el retalitos,

vendo telas en la plaza,

bambula para el vestido

y seda para las faldas,

para la blusa batista,

la ropa interior de organza,

sábanas para tu lecho

de fino algodón de Holanda,

para el camisón percal,

raso para la almohada.

El rojo de la pasión,

el verde de la esperanza,

para el azul de tus ojos

te vendo el azul del agua.

El rosa de la ternura,

el amarillo del alba

el blanco de la pureza,

el negro de la elegancia.

A tu pelo recogido

cintas azules y blancas,

para tu pecho moreno

collares de fina plata,

y para tu pelo suelto

una diadema de nácar,

para tu cuerpo desnudo

nada, nada, nada, nada,

soy Antonio el retalitos

vendo telas en la plaza.

Ahora llevo la palabra vestida de poemas, zurcidos los versos con la esperanza presente, bordando melodías y  abrazos, y presento mi tercer libro de poemas “La respuesta del espejo” en “La sidrería el Llagar ” el día 22 de marzo a las 20:30 horas en La Plaza de  la Villa de Canillejas.

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Guernica de Pablo Picasso

Guernica

Queda el terror de la guerra

en el lienzo reflejado

y grita el pájaro alado

y el toro a su miedo encierra

y herido el caballo aterra

y la luz desaparece

y el color huye y parece

que escucho un grito en la sombra,

la madre al  hijo renombra

y crece el dolor y crece.

Antonio Pastor Gaitero

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